Así Es Intentar Informar En Medio De Una Guerra De Narcos

Ciudad Juárez es mundial y tristemente conocida por ser una de las urbes más peligrosas del mundo. En 2010 se registraron 3.084 homicidios en esta ciudad al norte de México, y aunque en la actualidad el número de actos violentos ha descendido notablemente, la presencia de los cárteles de Sinaloa y Juárez y su guerra particular mantiene a la población en continuo estado de alerta.

Delante del ordenador me pregunto cómo será vivir y  ser periodista en un ambiente en el que los comunicadores llevan a cabo su oficio entre amenazas y con un férreo control institucional. Frente a mí, aunque a miles de kilómetros, está Luz del Carmen Sosa, periodista criada en Juárez que ha luchado, lucha y seguirá luchando para que su ciudad se libere del crimen que la controla desde hace décadas.

Sin ser experto en la materia sospecho que la corrupción tiene parte de culpa de la situación, algo que rápidamente me confirma ella: "La situación que vivió Juárez se debió en gran parte a la corrupción que se gestó en las corporaciones policiales, auspiciada por los gobiernos de turno". Es solo la primera muestra de desconfianza que da hacia las autoridades.

Código Nuevo: El año pasado el por entonces Presidente Municipal de Juárez dijo que los esfuerzos de las autoridades habían convertido a la ciudad en una de las más seguras del país. ¿Qué hay de cierto en esto?

Luz del Carmen Sosa: "Hay que considerar, y esto es una opinión personal, que estos hechos violentos se dan entre el cártel de Sinaloa y el cártel de Juárez en la disputa de esta plaza de trasiego de armas, drogas y personas entre Estados Unidos y México. Creo que hubo una reestructuración de estos grupos y una retirada temporal, y esto le da tiempo a la ciudad para que la sociedad se pueda organizar. Si me preguntas si los gobiernos y las autoridades tienen la responsabilidad de esto: no".

CN: No obstante, el número de crímenes se ha reducido mucho, ¿eso se traslada a una mayor sensación de seguridad?

LCS: Yo creo que no podemos minimizar la vida de las personas. Por ejemplo hasta mediados de julio llevábamos 227 homicidios en la cuidad, y todos ellos son personas a las que se les privó de la vida. Al menos el 40% de los casos están resueltos, pero el otro 60 es impunidad. La violencia persiste, con menos víctimas, pero sigue habiendo hechos violentos que no deberían estar ocurriendo si las autoridades hicieran su trabajo.

CN: ¿Por qué elegiste hacerte periodista?

LCS: Es un poco el sueño romántico de querer estar en el lugar y presenciar todos los procesos de cambio. Yo creo que ser periodista va más allá de los títulos, tiene que haber mucha pasión, mucho corazón.

CN: ¿Cómo es el trabajo del periodista en Ciudad Juárez?

LCS: Hemos aprendido a ser cuidadosos. Perdimos a dos compañeros, pero no podemos vivir con miedo, con pánico todos los días, entonces aprendes a ser cuidadoso, a tener y a respetar tus protocolos de seguridad, y procuras que esto no afecte a tu vida diaria. Porque no es sano vivir con miedo permanente; vivimos con precaución, pero como cualquier ciudadano. Por ejemplo si hay un hecho violento vamos todos, nos retirarnos juntos, nos avisamos... afortunadamente la tecnología te permite hasta rastrear los teléfonos móviles.

En 2011 Luz del Carmen Sosa fundó junto a otras cuatro colegas la Red de Periodistas de Juárez, una organización sin ánimo de lucro cuyas funciones son denunciar los crímenes contra comunicadores en el Estado de Chihuahua, así como ofrecer cursos de capacitación y seguridad entre otras cosas. Los periodistas han tenido que aprender a protegerse solos mediante la organización y la colaboración, al igual que otro de los grupos más golpeados por la guerra del narcotráfico: las mujeres.

CN: ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años la realidad de los feminicidios y cuál es la actual?

LCS: Hasta mayo en el Estado de Chihuahua se habían asesinado aproximadamente 1.062 mujeres, la mayoría por arma de fuego, y hay muy pocos casos resueltos. Son mujeres que crecieron en entornos de desintegración familiar, con ausencia de padres o que estos se fueron a trabajar y las dejaron solas mucho tiempo, mujeres que se quedaron embarazadas muy jóvenes... todo esto pone a la mujer en una situación extremadamente vulnerable. Creo que debemos trabajar mucho más en la prevención. A pesar de que en Juárez existe una sentencia emitida por la Corte todavía hay muchas cosas que se tienen que cumplir, y el estado no cumple cabalmente con la penalización.

CN: ¿Las autoridades no hacen todo lo que pueden?

LCS: Creo que no se han hecho esfuerzos. Es la sociedad civil la que se organiza para trabajar de la mano del Ministerio Público. Estas organizaciones ya no sólo se quedan en el apoyo al dolor de las madres sino que se involucran en el proceso de investigación. Y si bien esto también las pone en un punto vulnerable, han sido mujeres muy valientes que han ido más allá a la hora de alzar la voz. Me consta que se han estado capacitando e incluso entran a la universidad a estudiar derecho o criminalística o cosas por el estilo. Creo que este nuevo papel las pone dentro de un proceso, de un juicio.

CN: ¿Dirías que todo por lo que has pasado como periodista ha valido la pena?

LCS: Sí, ha valido la pena. Hay otros estados como Tamaulipas de los que sabemos poco. No hay muchos colegas con los que podamos hablar. Hay mucho silencio. Creo que el trabajo del periodista de Juárez también sirvió para que otros periodistas de otros Estados vieran que sí se puede hacer periodismo aún en condiciones adversas, aún con miedo. El precio que pagamos fue muy alto, e innecesario, pero al no vencernos nosotros, otros entendieron el mensaje de que no hemos de callar.