Los Hombres Matan Más Que Las Mujeres Y El Machismo No Es La Única Razón

Jack el Destripador, Charles Manson, el asesino del zodiaco... Todos tenemos en mente a criminales y asesinos sanguinarios que han pasado a formar parte de la historia, pero, ¿qué pasa con las mujeres? Las cifras son contundentes. Cerca de un 95% de los homicidas de todo el mundo son hombres. Lo deja bien claro la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito en su Estudio mundial sobre el homicidiopublicado en 2014.

Es cierto que, según datos del Banco Mundial, hay más hombres en el mundo que mujeres, pero los porcentajes están muy igualados (49,5% mujeres frente a 50,5% hombres). Entonces, ¿qué es lo que hace que el género femenino tenga menos tendencia a matar que el masculino?

Es una cuestión de difícil respuesta; especialistas de todo el mundo han investigado sobre ello, pero no han dado con una teoría contundente y consensuada. Lo que sí que existen son varias hipótesis. Allá van.

Motivos biológicos

La testosterona es el factor al que más se achacan las diferencias entre géneros en cuanto a los comportamientos violentos. Esta hormona tiene mucho que ver con la competitividad, que en muchos casos puede ser lo que acaba conduciendo a la violencia. De ahí las peleas en los bares o los asesinatos entre bandas de delincuentes que compiten por demostrar quién es el que manda en la zona.

Sin embargo, relacionar testosterona con violencia es algo arriesgado. Las investigaciones científicas son contradictorias, cosa que no facilita el llegar a ninguna conclusión clara. "Se ha sugerido que los comportamientos antisociales relacionados con altos niveles de testosterona van en función de cómo la dominación se mantiene en esos grupos", afirma el profesor de psicología de la Universidad de Texas, Robert Josephs. En un artículo de Nature sobre el mismo tema, se asegura que "no sabemos realmente cómo (o hasta qué punto) la testosterona hace a los humanos más agresivos". Así que no es suficientemente determinante para explicar qué motiva a matar y por qué los hombres incurren en ello mucho más que las mujeres.

Hay que tener en cuenta que el hecho de poseer armas facilita, en gran medida, los homicidios. De la misma forma, "el consumo de alcohol o de drogas ilícitas aumenta el riesgo de ser víctima de la violencia o convertirse en victimario", explica el informe de la ONU. Entonces, ¿es el hombre más propenso a consumir alcohol o drogas ilícitas que la mujer?


Motivos sociológicos

Según el mismo estudio de la ONU, los países donde más homicidios se cometen son Honduras, Venezuela, Belice, El Salvador y Guatemala. Coincide también con estos datos el Homicide Monitor Map, elaborado por el Instituto Igarapé, un think tank brasileño. Todos ellos son países donde predominan las bandas y la delincuencia organizada, integradas en su mayoría por hombres, y donde la concepción de la mujer está bastante arraigada en una visión tradicional.

Por un lado, "tomos de investigaciones sociológicas demuestran que los niños y los hombres son socialmente recompensados por ser físicamente fuertes y dominantes y socialmente ridiculizados si se muestran débiles o sumisos", explica la profesora de Sociología de la Universidad de Harvard, Jocelyn Viterna. "Las mujeres, en contraste, son premiadas socialmente por su comportamiento tranquilo, subordinado y pacífico. Debido a que se espera que ellos sean violentos y ellas pacíficas, hay hombres y mujeres que viven para satisfacer esas expectativas", concluye.

Dentro de esta visión, también encaja otro dato. "Casi la mitad (47%) de todas las víctimas femeninas en 2012 fueron asesinadas por sus compañeros íntimos o familiares, en comparación con menos del 6% de las víctimas masculinas", demuestra el estudio. El machismo llevado al extremo en su vertiente más violenta.


Así pues, si aunamos los factores biológicos, nada vinculantes, con las concepciones y roles sociales asentados, cualquiera creería haber encontrado la clave del asunto. Sin embargo, ninguna de estas hipótesis - ni su suma - es capaz de poner de acuerdo a la comunidad científica. Los datos están ahí, y habrá que seguir investigando para dar por fin con una explicación más nítida y unánime sobre por qué sólo un 5% de las mujeres en todo el mundo comete homicidios.