La historia de la fábrica de Viagra que provoca erecciones espontáneas a sus vecinos

Los habitantes de Ringaskiddy, un pueblecito del norte de Irlanda, aseguran que desde la farmacéutica Pfizer se instaló allí hace más de 20 años, sus vidas han cambiado mucho. Y no porque los medicamentos les salieran más baratos o los tuvieran más a mano, sino porque lo que se producía –y se sigue produciendo– en esa fábrica de las afueras del municipio es Viagra, el medicamento contra la disfunción eréctil más famoso que existe. Según cuentan los vecinos, los gases que emite la planta provocan erecciones espontáneas a los hombres y perros de la localidad. Un hecho sobre el que llevan años haciendo bromas, pero que también, dicen, ha tenido algunas consecuencias.

Según cuenta el periódico local Irish Post, los ciudadanos de esta localidad llevan dos décadas 'disfrutando' de los beneficios de la Viagra sin pagar un duro a la farmacéutica. "Basta un soplo de aire y en seguida están tiesos", asegura Debbie O’Grady, vecina y camarera de un bar en Ringaskiddy en The Sunday Timesotro medio inglés. Y es que, a pesar de que Pfizer niega, en declaraciones para este último medio, que cualquier resquicio de este medicamento pueda transmitirse por el aire y llegar a producir erecciones a quien lo inhale, los vecinos están convencidos de que es así. 

Pero ellos aseguran que el 'problema' viene de mucho antes. "La Viagra debe haberse colado en el suministro de agua", explica Sadie O’Gradie, madre de Debbie. "Estoy convencida de que eso es lo que sucedió al principio, justo antes de que la fábrica fuera regulada con medidas de seguridad", añade. De hecho, en el pueblo también se cuenta que los jóvenes se acercan hasta la fábrica a respirar sus humos y que se vivió un baby boom notable justo después de que la fábrica se instalara en Ringaskiddy hace ya más de 20 años.

Sadie O’Gradie con el reportero de The Sunday Times en un bar de Ringaskiddy

De momento no se ha investigado si se trata de una bendita realidad o tan solo de un mito, pero lo cierto es que el pueblo se ha creado cierta fama que atrae a turistas y crea buen rollo entre los vecinos, quienes están encantados con la fábrica. Quién sabe qué habrá de cierto y qué de broma, pero seguramente Ringaskiddy sea el pueblo con mejor salud sexual de toda Europa.