Hablamos con la pareja de la preciosa foto que Instagram no quiere que veas

Instagram es una red social en la que se puede ver desde soft porn, barbaridades del Estado Islámico o accidentes de tráfico, hasta duras escenas de maltrato animal. Todo parece caber en una aplicación que gestiona cada día las imágenes y stories de más de 1.000 millones de usuarios y que se ha convertido en algo obligatorio para todo aquel que aspire a tener presencia en las redes sociales. Sin embargo, algo tan inocente como un beso con tu pareja parece que no tiene cabida en la app. Al menos, no si eres homosexual.

“Instagram elimina la última foto que subí ayer. Por inapropiada, y atentar contra los derechos”, es la denuncia viral en Twitter de Álvaro Martínez, un madrileño de 26 años que en la tarde del 25 de marzo quiso reflejar su amor por su novio, Jaime Santos, de 22, en su red social favorita. “Acabábamos de dar un paseo por el Palacio Real y la Catedral de la Almudena cuando subimos esa foto como recuerdo de un momento muy especial. Mi sorpresa ha sido que esta mañana a las 11:15 Instagram ya la había borrado porque había sido denunciada como inapropiada para la comunidad”, explica indignado al otro lado del teléfono.

Sin creerse todavía lo que acababa de ocurrir, Álvaro volvió a subir la foto a Instagram —sin éxito— y abrió un hilo en Twitter que se ha vuelto viral y que en la tarde de este lunes alcanzaba ya más de 11.000 retuits y 21.000 ‘me gusta’. “Estoy abrumado por la respuesta de la gente en Twitter, de verdad que no esperaba tanta solidaridad pero todavía estoy esperando una respuesta de la gente de Instagram”, cuenta este madrileño que no acaba de entender cómo es posible que la aplicación no tenga un mínimo de control sobre las publicaciones que son eliminadas.

“Suponemos que Instagram tiene un sistema como cualquier red social para que se puedan denunciar fotografías con contenidos violentos, machistas, racistas o denigrantes. Lo que no podemos entender es que Instagram no haya revisado si esa fotografía es realmente apropiada o es una foto completamente normal”, comentan Álvaro y Jaime que, en el fondo, no pueden dejar de considerar este ejemplo de censura como una muestra clara de homofobia.

De momento, las pretensiones de Álvaro y Jaime no son otras que esperar una respuesta de Instagram, pero lo que está claro es que su indignación solo hace que aumentar ante el silencio de los responsables de la red social: “Me gustaría que por lo menos nos digan que es un error, que están en contra de la homofobia o que nadie la ha mirado, pero esto no puede ser. No queremos sentirnos denigrados”.

Esperemos que, por el bien de Instagram y de todos nosotr@s, su denuncia contribuya a ello y que episodios de censura como este no vuelvan a repetirse en ninguna red social.