Grindadráp, La Tradicional Matanza De Ballenas En Dinamarca

La semana pasada, siete activistas de la organización ecologista Sea Shepherd fueron detenidos al tratar de detener el asesinato de más de 250 ballenas en Dinamarca. Año tras año se celebra el Grindadráp, la tradicional caza de ballenas piloto de las Islas Feroe que tiñe de rojo toda la costa del país. ¿Es necesario matar a los animales para pasarlo bien?

El Grindadráp reúne anualmente a los residentes de estas islas del Atlántico Norte con motivo de la llegada a las costas de las ballenas en los meses de julio y agosto. Cuando los animales llegan, son rodeados con lanchas y empujados hacia las playas, donde la población acaba con ellos con lanzas y machetes mientras adultos y niños observan el espectáculoHace aproximadamente una semana se celebró la edición de este año, donde los residentes acabaron con las vidas de más de 250 ballenas piloto en tan solo 24 horas. 

Ante las críticas que surgen cada año después de celebrarse el Grindadráp, esta vez las autoridades han respondido que no se trata de "una festividad anual ni un ritual. Es un evento que tiene lugar en cualquier momento del año y sirve para proveer de comida a los ciudadanos". "Dirigir a las ballenas hasta la playa, matarlas y repartirlas son actos totalmente regulados por ley. Lo recogido se reparte en la comunidad local", defendían las autoridades.

Además, también declararon que los científicos apuntaron que la población de ballenas piloto en el Atlántico Norte es de más de 778.000, con cerca de 100.000 alrededor de las Islas Feroe, para argumentar que no se trata de un animal en peligro de extinción. Según las autoridades, esta es una de las principales fuentes de alimento y de comercio de la isla y una actividad comunitaria que une a la población. 

La organización Sea Shepherd denuncia año tras año que la matanza cuenta con la colaboración de la Marina danesa. "Esta masacre solo podía suceder con el pleno consentimiento de la Marina de Dinamarca. Hemos visto con perfecta claridad dos barcos militares, el Triton y el Knud Rasmussen", declaró a The Guardian un activista. El Gobierno recordó que se puede matar a los animales "si se provoca el menor sufrimiento posible", aunque la mayoría de personas considera que esta tradición es una auténtica tortura. 

Crédito de la imagen: E.P.