El Gobierno De Lituania Está Repartiendo Manuales De Resistencia Por Si Estalla La Guerra Con Rusia

En Lituania tienen miedo. Un temor latente que se agudiza cada vez que mira hacia el Este. Y es que esta exrepública soviética lleva ya muchos meses, hasta años, asistiendo con inquietud al deterioro de sus relaciones con Rusia. Una tirantez política que ha llevado al país a pensar que la situación podría llegar a derivar en un conflicto abierto. Por eso, las autoridades lituanas han decidido repartir un manual a la población para que esté preparada ante una posible invasión rusa. El objetivo es formar a los civiles en materia de autodefensa y reconocimiento de tanques, fusiles de asalto, granadas y demás armamento militar, aunque también contempla la opción de resistir de forma pacífica. Esta guía es la tercera de este tipo que publica el Ministerio de Defensa lituano en los últimos tres años.

Se podría decir que la situación que allí se vive es una bomba de detonación lenta cuyo botón rojo ya se ha apretado. Se hizo, concretamente, en 2014, cuando Rusia, el país más grande del mundo, decidió crecer un poco más a través de la anexión de Crimea, por entonces una república autónoma de Ucrania con una mayoría de ciudadanos prorrusos.

Que esto vuelva a repetirse no es una opción tan descabellada, y más aún teniendo en cuenta que la OTAN, la fuerza de coalición militar y estratégica que engloba a países de América del Norte y Europa Occidental -incluyendo a Lituania- y se encarga de evitar este tipo de riesgos, se encuentra ahora en una situación de inestabilidad y ante un futuro incierto. El origen de esta incertidumbre está a muchos kilómetros de distancia; en EE.UU., donde el presidente electo, Donald Trump, ha anunciado sus reservas a que el país norteamericano continúe en la organización, especialmente, manteniendo el mismo papel que hasta el momento. Teniendo en cuenta que es el miembro que lidera la coalición en términos políticos, económicos y militares, la salida estadounidense podría significar el final de la capacidad operativa real de esta fuerza militar internacional.

La amenaza de la invasión de Rusia cobra aún más valor si se asume que, tal y como afirmaba Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, en una entrevista para el medio británico The Times, este país ha ido "implementando un despliegue militar sustancial a lo largo de muchos años, triplicando la inversión en defensa, ejercitando sus fuerzas y desarrollando arsenales para usarlos contra sus vecinos”, abriéndose así vías para la puesta en marcha de nuevas operaciones de carácter militar.

Una guía para la resistencia activa

Lituania comparte frontera con el óblast -región- de Kaliningrado, un territorio ruso aislado del resto del país. Ahí es donde se cree que puede originarse el conflicto, además de en la vecina Letonia, pegada al norte de Lituania, que también podría llegar a ser invadida por Rusia.

Por eso, el Ministerio de Defensa lituano ha repartido 30.000 copias del manual, titulado Guía para la resistencia activa -que se puede encontrar en las escuelas, librerías y organismos públicos-, con 75 páginas que les enseñan a los civiles cómo actuar en caso de una invasión rusa. Cómo debilitar al enemigo, qué esperar de él, cómo participar en una defensa del país -sin incluir el uso directo de armas- y consejos de supervivencia.

Como explicaban desde el Ministerio de Defensa lituano: “Al presenciar un creciente interés y deseo de la sociedad de contribuir activamente a la defensa nacional, nos implicamos en continuar familiarizando a la sociedad a cerca de las posibilidades de resistir activamente a un agresor y cuáles son las maneras de sobrevivir en una guerra. La nueva publicación es una muestra de esta implicación que ya demostramos a la sociedad cuando presentamos los dos anteriores manuales".

El primero, Cómo actuar en situaciones extremas o de guerra, apareció en 2014 -cuando estalló el conflicto de Crimea- y era, sobre todo, una guía de instrucciones de desobediencia civil ante una invasión, pero sin hacer referencia directa a Rusia: bloqueos, huelgas, ciberataques, etc. También se ofrecía información práctica sobre cómo convertir sótanos en refugios o cómo reaccionar si los soldados enemigos llegaban a tu casa.

El segundo, Prepararse para sobrevivir a emergencias y guerras: una aproximación alegre sobre recomendaciones serias, se publicó un año después y es una evolución del primero. Aunque el que realmente hace referencia directa a Rusia es este último, el que acaban de repartir.

En definitiva, se trata también de una forma de tranquilizar a la población, de darle algunas herramientas para que, si ocurre lo peor, tenga recursos para saber cómo reaccionar.

Mientras tanto, Rusia sigue avanzando en su escalada militar: el mes pasado instaló misiles de crucero en Kaliningrado y, el anterior, un sistema de balística nuclear de corto alcance Lituania no se queda cruzada de brazos y también está ampliando su arsenal militar y construyendo radares militares o instalaciones para hospedar a los soldados de la OTAN, efectivos que deberían llegar el año que viene.

Habrá que ver qué consecuencias tiene el 'amiguismo' de Vladimir Putin, presidente de Rusia, y Donald Trump y si todos esos avances militares son solo la antesala de un nuevo conflicto con efecto dominó -la invasión de Estonia, Letonia y Lituania- que los más catastrofistas ven como el posible comienzo de una Tercera Guerra Mundial. Está en manos de las grandes potencias mundiales evitar una gran catástrofe que parece que aún no es irremediable.

Créditos de las imágenes: Robin KoskasxlibberTinou Bao, Henry Langston