La gente se está emparanoyando con la profecía de que el mundo se acabará el 23 de septiembre

Apunta la fecha: el sábado 23 de septiembre se terminará todo tal y como lo conoces. O eso dice el grupo de personas que creen en la llamada 'Señal del Apocalipsis 12', una profecía basada en una interpretación del capítulo 12 del Apocalipsis del Nuevo Testamento. Evidentemente, el sábado no va a apagarse el Sol (cosa que, según los expertos, sucederá dentro de 5.000 millones de años), pero, ¿por qué hay gente que sí lo cree?

La publicación evangélica cristiana de Estados Unidos, Unsealed, ha usado la plataforma más influyente en nuestra época para explicarnos por qué debemos temerle a esa fecha y volvernos locos a comprar provisiones: un vídeo de Youtube. Durante cuatro minutos se relata, con efectos más o menos especiales, dicho capítulo de la Bíblia en el que aparece la profecía del 'Arrebatamiento' o 'El Rapto'. Según esta profecía, Jesucristo vendrá por segunda vez a la Tierra y rescatará a 'los buenos' mientras que 'los malos' se quedarán y sufrirán el fin del mundo. El vídeo ya cuenta con más de tres millones de visualizaciones desde que se publicara hace apenas un mes. 

Tal como cuentan el texto y el vídeo de Unsealed, este suceso empezará cuando aparezca "una mujer vestida con el sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza", algo que, según han interpretado algunos literalistas religiosos, se producirá con la alineación entre las constelaciones de Virgo (la mujer) y Leo (las estrellas), el sol, la luna y los planetas Mercurio, Marte, Venus y Júpiter. Es decir, el 23 de septiembre de 2017.

Algunos numerólogos cristianos añaden también a esta profecía que el día 23 hará 33 días (la misma edad a la que murió Cristo) que se produjo el eclipse solar del 21 de agosto. Un cúmulo de teorías enlazadas que aparecen justo cuando algunas partes del mundo están viviendo inundaciones, huracanes o terremotos, cosa que no hace más que alimentarlas.

Según añaden los seguidores de esta profecía, la alineación de todos estos cuerpos celestes hará que el planeta Nibiru (asociado al 'dragón rojo' que aparece en las escrituras bíblicas), también llamado 'Planeta X', impacte contra la Tierra el sábado. Sin embargo, la NASA no ha tardado en desmentir todo este asunto. La Agencia estadounidense ya ha afirmado que dicho planeta no existe y que se trata de una invención que solo sirve para alarmar a la gente. "Si Nibiru fuera real y fuera un planeta con una masa sustancial, entonces ya estaría perturbando las órbitas de Marte y de la Tierra. Veríamos cambios en esas órbitas", aseguró David Morrison, científico de la NASA, en 2012.

Por otro lado, el físico y astrónomo Marcelo Gleiser explicó para la estadounidense National Public Radio que todas estas profecías son algo absurdo y sin sentido. “¿Qué dirán el 23 de septiembre cuando el mundo permanezca donde está?”. Y añadió que es algo muy común para las personas creyentes de todas las culturas asociar los fenómenos naturales y celestes a sucesos religiosos. “Los cielos muestran alineaciones inusuales y fenómenos que se han observado durante milenios. Como para los creyentes los cielos son a menudo el reino de los dioses, el salto de ver algo extraño allí y atribuirlo a algún tipo de mensaje divino no es difícil", dijo.