El "Genocidio" Del Pueblo Rohingya

Unos 25.000 rohingyas han huído de Bangladesh y Birmania (Myanmar) durante el primer trimestre de 2015. Los rohingya son una etnia de religión musulmana suní perseguida sistemáticamente desde 1978. Amnistía Internacional denuncia que el gobierno birmano lleva violando sus derechos humanos desde hace décadas, motivo por el cual huyen a los países vecinos: Malasia, Indonesia y Tailandia. Premios Nobel de la Paz y de Economía, académicos y activistas llevan tres días reunidos en Oslo para acercar a Occidente la dramática realidad del pueblo rohingya y buscar soluciones para acabar con tal "genocidio". 

Los rohingya son 1,3 millones y viven agrupados en varios pueblos de Birmania y Bangladesh desde el siglo VIII. El motivo principal de su represión es la discriminación por su religión: en Birmania el 89% de la población es budista, y sólo un 4% practican el Islam. Los líderes denuncian que hace cuarenta años que están sufriendo una limpieza étnica con el permiso del Gobierno y el silencio de la comunidad internacional, un conflicto de budistas contra musulmanes que muchos se han atrevido a calificarlo como "genocidio".

La situación de esta minoría musulmana empeoró en 2012, cuando estalló la violencia sectaria por parte del grupo terrorista budista "969" en el oeste de Birmania, que acusaba a los rohingyas de querer imponer la ley islámica. Decenas de rohingyas fueron asesinados y más de 140.000 fueron desplazados en un gueto en la ciudad de Sittwe y en una docena de campos de desplazados en el Estado de Rakáin, donde viven en condiciones infrahumanas controlados por las autoridades birmanas.

Cada año, decenas de miles se embarcan en peligrosos viajes con la intención de huir y llegar a Malasia. En estos viajes, muchos caen en manos de traficantes de personas, que los mantienen en alta mar o en campos en la jungla hasta que sus familiares pagan un rescate de hasta 2.000 dólaresprecio que pocos birmanos pueden llegar a sufragar. Hace unos días encontraron 28 campos con 139 fosas en Malasia de inmigrantes víctimas de este tráfico de personas.

La ONU y organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Wath han pedido a los gobiernos receptores de estos inmigrantes que aborden el problema y los traten como víctimas, proveyéndolos de protección, alimentos y atención sanitaria, aunque Malasia y Tailandia alegan que no tienen capacidad para acogerlos. 

En Europa, hace tres días que llevan reunidos tres Nobel de la Paz y de economía, relatores de la ONU, académicos y activistas para intentar encontrar una respuesta a esta tragedia. La Premio Nobel de la Paz irlandesa Mairead Maguire, calificó la problemática de "genocidio de manual", y el también premiado José Ramos Horta, reflexionó: "si hoy podemos hablar de la gente más abandonada del mundo, éstos son los rohingya de Birmania". George Soros explicó que después de su cuarto viaje al país,  la situación de los rohingya le recordaba a la de los judíos perseguidos por los nazis, aunque no hay asesinatos en masa. Esperemos que todas estas alarmantes declaraciones se conviertan en acciones reales de ayuda por parte de la comunidad europea.