Por Qué Un Genio Como Mark Zuckerberg Utiliza Siempre La Misma Ropa

¿Alguna vez has pensado en la cantidad de tiempo que desperdiciamos decidiendo qué ponernos cada mañana? ¿La cantidad de veces en las que llegamos tarde solo porque a última hora todavía no lo habíamos decidido? Si sumáramos los minutos que le dedicamos a decidir nuestro conjunto, la suma total te haría plantearte muchas cosas.

Perdemos de vista la realidad de que la ropa no va a cambiar el mundo, y es probable que ni tan siquiera cambie nuestro día. Esto no quiere decir que la moda no tenga su peso e impacto en la cultura. De hecho, la moda forma una parte ineludible del arte, la cultura y la historia. Si nos fijamos en la década de 1960, por ejemplo, la forma en que la gente vestía reflejó el movimiento de la contracultura y los sentimientos anti-sistema de aquella época. En pocas palabras, la ropa puede decirnos mucho acerca de la sociología.

Sin embargo, podría decirse que nos hemos convertido en una sociedad excesivamente materialista y superficial. Sin lugar a dudas, hay cosas de las que preocuparse más que de la ropa. A veces desperdiciamos nuestra vida en pequeños e insignificantes detalles, y hay algunas personas que se han dado cuenta de ello.

El uniforme: utilizar siempre la misma ropa

Obama suele vestir casi siempre de azul o gris, Steve Jobs cuello alto con pantalones vaqueros y zapatillas de deporte, Zuckerberg lleva típicamente una camisa gris con una sudadera con capucha. Del mismo modo, Albert Einstein compró varias veces la misma camisa, para que no tuviese que perder tiempo en decidir qué ponerse cada mañana.

Un elevado número de personas muy exitosas han adoptado esta filosofía para sus rutinas diarias. Este es un modo de recortar decisiones menores que desgastan. La mente tiene capacidad para tomar un número limitado de decisiones al día, así que todas las que no son estrictamente necesarias contribuyen al agotamiento. En otras palabras, obsesionándonos con tonterías, nos volvemos menos eficientes.

La magia de simplificar

Tener una diversa colección de ropa está sobrevalorado. El ex-presidente de Uruguay, José Mujica, rechaza la conformidad y se niega a llevar corbata, declarando que este trozo de tela colgada del cuello, es un trapo inútil. Y es que la pregunta de: ¿para qué sirve una corbata? no surge jamás entre nosotros, tanto hemos interiorizado su presencia.

Este hiperconsumismo en el que hemos entrado, nos ha hecho olvidar los elementos fundamentales de la vida, cegados por las frivolidades que tiene poco que ver con la felicidad humana. La compra de un nuevo par de zapatos puede hacer que te sientas más seguro a corto plazo, pero jamás enriquecerá tu vida a la larga.

Es verdad que si todos fuésemos vestidos con lo mismo cada día del año, como si estuviésemos dentro de la sociedad de 1984 de George Orwell, además de aburrirnos, podríamos rozar los límites de la libertad de expresión. Encajonarnos en una fórmula de la que luego se hiciese imposible salir. Sin embargo, podríamos simplemente considerar reducir la cantidad de tiempo que perdemos en algunos aspectos de nuestro día.

La vida ya es bastante complicada. Simplifica.