Los futbolistas daneses ceden parte de su sueldo a sus compañeras para acabar con la desigualdad

La batalla por la igualdad ya ha comenzado en el rancio mundillo del mal llamado ‘deporte rey’. Las jugadoras de fútbol de la selección danesa llevan meses batallando para que sus condiciones laborales sean las mismas que las de sus compañeros del equipo masculino. Tras negociaciones fallidas con la Federación de Fútbol Danesa (DBU, por sus siglas en danés) por una subida de salarios, sus homólogos masculinos han ofrecido 500.000 coronas de su sueldo anual (unos 67.200 euros) para igualar esa balanza de una vez por todas. "Las mujeres no pueden tener menos derechos que nosotros por el simple hecho de ser mujeres", sentencia el comunicado emitido esta semana por la selección de fútbol de Dinamarca.

Aunque ese medio millón de coronas servirían para terminar con la brecha salarial que actualmente existe entre ambos equipos, la selección masculina pide a la DBU que acepte el acuerdo y que garantice que todos tengan los mismos derechos básicos y obtengan los mismos acuerdos, no solo económicos. "Somos los dos equipos nacionales, estamos juntos y nos responsabilizamos los unos de los otros. Ahora la DBU también debe estar a la altura de sus responsabilidades. Les damos la oportunidad de hacer esto, y conseguir que el acuerdo quede cerrado con la oferta que les presentamos. Por el bien del fútbol danés", ha dicho Simon Kjær, capitán de la selección masculina y defensa del Sevilla Fútbol Club.

Un acuerdo que es, precisamente, lo que las chicas de la selección llevan pidiendo en el último borrador presentado el domingo pasado ante la DBU. Sin embargo, no consiguieron llegar a ningún acuerdo con la Federación (que únicamente les ofrecía una subida del 46% de sus sueldos, extras y parte de los ingresos en taquillas) frente al aumento del 342% que demandaban las jugadoras para igualarse en derechos con sus compañeros. Además, las chicas también exigían ser consideradas como ‘contratadas por la Federación’ mientras están en una concentración, eliminando cualquier atisbo de amateurismo en el fútbol femenino.

Pernille Harder, capitana del femenino nacional y delantera del Wolfsburgo, ha denunciado la situación en un vídeo colgado en su página de Facebook. En él ha explicado que muchas jugadoras deben buscar trabajos a tiempo parcial debido a que sus sueldos no son suficientes para mantenerse. Harder ha añadido que la DBU les ha planteado objetivos muy ambiciosos por delante para la nueva temporada que, por desgracia, no se corresponden con lo que están recibiendo. "Estamos preparadas para darlo todo para alcanzar esos objetivos. La pregunta es si la DBU también lo está", concluye Harder en su vídeo. Sin duda, un ejemplo más de cómo los países escandinavos avanzan decididos hacia la plena igualdad.