Por Qué Es Mejor Ser Freelance Que Trabajar Para Otro

Generalmente, los jóvenes estamos más orientados a conseguir un título o formación que nos permita desarrollarnos en el mundo laboral, pero siempre con la mirada puesta en ser un trabajador por cuenta ajena, es decir, trabajar para otro.

Tanto lo de emprender, aunque vamos mejorando, como lo de trabajar para uno mismo (ser autónomo), no está ni tan bien visto ni tan demandado como se necesitaría para mejorar el emprendimiento en niveles generales.

Trabajar como independiente o freelance tiene bastantes cosas buenas (y algunas malas también, no nos engañemos) y más que tendrán en el medio y largo plazo, si tenemos en cuenta que para 2020 los empleados independientes se duplicarán, fruto del cambio en la economía y de la estructura laboral en toda Europa.

Aunque seguro que alguna vez lo has pensado, con sus pros y sus contras, vamos a detallar algunas de las ventajas o hechos que nos permiten asegurar que hacerse freelance es mejor que trabajar para otra persona:

Poder organizarte tú mismo

Organizas tu tiempo, tu dinero, tus intereses, para quién trabajar, el horario que quieres tener… Ser freelance supone eso, una mayor flexibilidad en cuanto a la organización de tu propio trabajo, una ventaja si tenemos otros quehaceres diarios, pero también puede convertirse en un hándicap si no ponemos un límite a nuestro trabajo, como por ejemplo no tener un horario concreto, tiempo libre o estar solicitado todos los días a todas horas. Poder elegir qué trabajos hacer y para quién es una ventaja y una labor selectiva con la que poder ganar más.


Mejorar tus habilidades

Ser un asalariado puede suponer una limitación en el crecimiento personal y de nuestras habilidades, si tenemos en cuenta que suelen ser puestos de trabajo estancos. Además, tiendes a tener tareas y trabajos repetitivos, mientras que ser freelance es una montaña rusa en la que encontrar una cosa nueva cada día, aprender de ellas y absorber nuevos conocimientos. Ganarse la vida por uno mismo precisa de ser competitivo, el mejor, para poder optar a mejores proyectos.


Saber negociar

La negociación supone, en muchos casos, sobre todo en el mundo de los profesionales independientes, un mayor volumen de ingresos que ser asalariado. Depender de sí mismo para trabajar obliga a estar alerta en cuanto a precios, descuentos e información sobre los demás, y sobre todo, tener esa grata habilidad de negociar.


La mejor forma de aplicar tus conocimientos

No tienes que esperar a que nadie te dé la oportunidad, que tarde años en llegar o te agobies. Ser freelance es sin duda la forma ideal para demostrar todo tu valor de la mejor forma que sabes, todo lo que mejor sabes hacer, y la manera más rápida de poder enseñar lo que vales.


Determinar tu valor

Tú eres quien dice cuánto vales y pones el precio a tu trabajo. No necesitas que nadie te otorgue un sueldo que es posible que sea inferior al valor que das. Cuando te enfrentes a un mercado difícil y en constante movimiento verás que vales más de lo que crees y más de lo que creen los demás, te darán un precio justo y además no necesitas esperar decenios a una subida de sueldo. Los profesionales independientes pueden hacer crecer de forma exponencial sus ingresos (también bajar), y ganar (más) dinero rápidamente.


Lo mejor: es la forma más rápida de alcanzar el éxito

Mientras que en una empresa eres un pasajero más dentro de una gran nave, ser freelance consiste en ser el piloto, dueño del avión y la compañía. Tú eres el que decide dónde, cuándo y por qué ir, eres el dueño de tus propios proyectos, lo que incide en rapidez para llegar lejos.