Francia propone una innovadora ley para combatir el acoso sexual en la calle

El Gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, ha presentado esta semana una legislación única en el mundo para combatir el acoso callejero que tantas mujeres sufren en su día a día. Una iniciativa que tiene como objetivo otorgar a las mujeres una seguridad que jamás han tenido y que la administración francesa empezó a gestar antes del #metoo. Aunque, eso sí, tanto el movimiento nacido en Hollywood como la huelga del 8M han hecho que ahora sea el momento más idóneo para presentar estas nuevas directrices que, según un sondeo, el 90% de los franceses apoyan. Aún tiene que pasar por el Parlamento pero su máxima responsable y secretaria de Estado para la Igualdad Mujer-Hombre, Marlène Schiappa, espera que esté aprobada este verano. 

El acoso en la calle es algo que, lamentablemente, vemos a diario por parte de hombres que se atreven a irrumpir el espacio vital de mujeres que solo quieren vivir su día a día. Así que para evitar que los que protagonizan estas prácticas se sigan sintiendo impunes, la nueva ley impondrá multas que irán desde los 90 a los 750 euros y, en el caso de ser infractores reincidentes, podrán ascender a los 3.000 euros. Como explicó Schiappa en una entrevista para 20 minutes, estas sanciones se aplicarán en casos como: "seguir a una mujer hasta el metro, varias calles, pedirle el número de teléfono decenas de veces… El estrés y la intimidación son evidentes en algunos casos".

Con este nuevo control en las calles, Macron aseguró que no persigue más objetivo que "las mujeres no sientan miedo a ser acosadas cada vez que salen a la calle". Y eso, según detalló Schiappa, será posible gracias a "agentes de policía entrenados para detectar este tipo de conductas, también estarán involucrados los policías que vigilan los transportes"."Soy muy consciente de que no va a haber un policía detrás de cada víctima pero es una medida educativa que servirá como ejemplo", añadió la secretaria de Estado para la Igualdad.

Hemos visto en demasiadas ocasiones que las víctimas de violación y agresión sexual no se atreven a denunciar los hechos hasta pasado el tiempo. Algo que, lamentablemente, puede hacer que cuando dan el paso, el delito ya haya prescrito. Así que para evitar que esta pueda llegar a ser la realidad de las menores de edad, aquellas que sufran estas calamidades tendrán hasta 30 años para denunciarlas. Una medida que, por fin, parece comprender su sufrimiento porque, como dijo el Gobierno francés, "tiene en cuenta el mecanismo de amnesia traumática".

Además, a principios de este año, la justicia francesa no imputó por delito de violación a un hombre de 28 años que había abusado de una víctima de 11 porque se interpretó que había consentimiento. Obviamente aquello desató la indignación social, así que para que no vuelva a repetirse una injusticia de este tipo, la nueva directriz establece que en 15 años la edad mínimo de consentimiento sexual. El ciberespacio es otro es los escenarios en los que se palpa más acoso, por lo que la propuesta también apuesta por "ampliar la definición de ciberacoso", ya que actualmente puede caer en ambigüedades.

De este modo, se podrá reaccionar como es debido cuando alguien sea víctima de un ataque coordinado, "incluso cuando ninguno de los internautas actúe de manera reiterada". Si el Gobierno de Macron consigue que estas directrices entren en vigor este verano, nos encontraremos ante un hito histórico que ojalá acaben copiando el resto de países del mundo.Y este podría ser el primer paso para acabar con una mentalidad patriarcal que, a lo largo de la historia, no ha hecho más que oprimir a las mujeres.