Francia prohibirá a los alumnos usar el móvil en el colegio por salud

Vivimos pegados a las pantallas la mayoría de horas del día. No podemos pasar un segundo sin comprobar el Whatsapp, Instagram o googlear cualquier cosa que se nos venga a la mente, y esta obsesión afecta también a los más pequeños. Los niños de ahora empiezan a usar smartphones y tablets desde que entienden que con deslizar el dedo basta para divertirse, una situación normalizada que alarma a muchos por los riesgos que comporta para la salud. Por eso, el gobierno francés de Emmanuel Macron pretende prohibir el uso de los teléfonos móviles en los colegios a partir del inicio del curso que viene, una iniciativa que está siendo cuestionada por algunos padres que no ven la viabilidad ni la practicidad de que sus hijos estén desconectados (que no incomunicados) durante tantas horas al día.

Ha sido el ministro de Educación, Jean Michel Blanquer, quien ha anunciado que se llevará adelante esta promesa que ya hizo Macron en su programa electoral. Los alumnos de hasta 15 años –es decir, educación primaria y secundaria– no podrán tener los móviles en el colegio. Hasta ahora, ya estaba prohibido que los usaran durante las clases, por lo que se les pedía que los mantuvieran en las mochilas. A partir del curso 2018-2019, se pretende que tampoco los utilicen en los pasillos o en el recreo por motivos educativos y de salud pública, según explica Blanquer. "En estos días los niños ya no juegan en el recreo, están frente a sus teléfonos inteligentes y desde un punto de vista educativo eso es un problema", dijo el ministro en una entrevista para el programa Le Grand Jury el domingo.

Además, el gobierno de Macron hace hincapié en la importancia de no dejar que los niños pasen tanto tiempo expuestos a las pantallas, ya que hacerlo daña su vista cuando están en crecimiento. Aunque todavía no se ha decidido cómo se va a llevar a cabo esta medida, ya se está hablando de la implementación de taquillas en las que dejar los dispositivos a la entrada de los colegios. Por su parte, profesores y padres ven esta opción inviable, por la pérdida de tiempo, e insegura por dejar a los menores sin comunicación en un país que lleva varios años temiendo nuevos ataques terroristas.

Sin embargo, ya en 2009 se planteó la posibilidad de prohibir los teléfonos móviles a los menores de 10 años por el riesgo que suponen para su salud. Habrá que esperar para saber si los niños franceses volverán a jugar en el recreo como hacíamos nosotros, en vez de quedarse en las escaleras jugando al Candy Crush.