La Fortuna De Que Tu Trabajo Sea Tu Pasión

A veces parece que cuando llega la hora de elegir la carrera que vas a estudiar tengas que pensar solo en la salida que tendrá esa profesión y si encontrarás o no trabajo una vez la acabes. Por supuesto, debe ser un criterio a valorar pero una matización importante al respecto: recuerda que estás eligiendo parte de tu futuro, quizás deberían influir otras pautas más asociados a tu felicidad, y sobre todo, a tu talento.

El talento es por definición "la aptitud o potencial para desarrollar una habilidad". En mi opinión con talento se nace pero también se puede trabajar en él para potenciarlo. ¿Y si has nacido con un talento especial que además te permite hacer cosas que te encantan? ¿No sería una gran oportunidad dedicar tu vida profesional a él?

Hace unos meses se publicó la IV Encuesta de Adecco sobre Profesionales Felices. En ella, se entrevistaron a más de 2.000 persona en activo en toda España. Entre las conclusiones, la consultora de recursos humanos declaraba que, una vez más, los artistas (23,3%), los futbolistas (24,3%), los deportistas en general (16,8%) y los arqueólogos (12,3%) son los más felices en su trabajo. Si lo piensas todos ellos profesionales cuyos empleos están directamente ligados a la vocación o al talento.

Un estudio de la Universidad de Chicago encontró que los profesionales más felices y comprometidos eran los que se ubicaban en profesiones vocacionales. Trabajar en aquello donde uno se siente feliz y motivado es, sin duda, el sagrado grial, algo que todos buscan pero que pocos encuentran. Y es que cuando trabajas por vocación lo haces desde la pasión y entonces las horas pasan y pierdes la noción del tiempo y ¿no es eso lo que debería ser tu vida profesional?

Quizás desde los programas de educación no se trabaja lo suficiente en ayudar a nuestros jóvenes a encontrar y desarrollar aquello que en un futuro les pueda aportar mayor felicidad. No se les enseña a valorar lo importante que es perseguir y experimentar con aquello que se les da realmente bien lejos de las típicas carreras universitarias consideradas culturalmente como estudios de 'éxito'. Igual lo primero que deberíamos contarles es que, hoy en día, no hay una sola salida profesional por carrera sea cual sea la que vayas a elegir, y que la fase universitaria es sólo la casilla de salida de preparación para empezar el juego. Que a partir de ahí van a tener que tomar una serie de decisiones muy importantes que irán determinando su futuro.

Aproximadamente siete años después de acabar tu carrera profesional es cuando realmente debes preguntarte si elegiste por vocación o te dejaste arrastrar por la corriente social. Porque en ese momento la única estadística que vale es tu propio baremo de felicidad. El que mide la velocidad a la que pasan los minutos desde las 8:00 de la mañana hasta que termina tu jornada laboral la mayoría de tus días.

Encuentra tu talento y tu vocación y preocúpate en buscar el recorrido (más o menos largo) que debes seguir para hacer de eso tu día a día.