Cómo De Fascista Eres Según Los 14 Puntos De Umberto Eco

¿Sabes lo facha que eres? Antes de que te alarmes, nos referimos al "facha" en plan insulto vacío de contenido que se pronuncia en La Sexta Noche. Hablamos de lo fascista que eres tú. En el año 1995, el escritor italiano Umberto Eco, en una conferencia pronunciada en la Universidad de Columbia, nos dio las claves para identificar cualquier fascismo en 14 puntos. Es decir, todo régimen o ideología de este tipo comparte 14 semejanzas que lo distinguen de otros sistemas políticos. En un tiempo en el que, con la llegada de Trump, el ascenso del Frente Nacional en Francia o la intensa actividad de ISIS, escuchamos frecuentemente las palabras 'neofascismo' o 'islamofascismo', es pertinente preguntarnos si esta terrible ideología que arrasó Europa hace menos de un siglo podría irrumpir de nuevo en nuestras vidas y, lo que es peor, en nuestras cabezas.


1. Me flipa la tradición

En tu caso, eso sería igual a afirmar que cualquier tiempo pasado fue más esplendoroso. ¿Sabes cuando empiezas con ese rollo de que nuestros antepasados vivían mejor, de que en el pasado no tenían tantas preocupaciones como tenemos ahora, de que eran más felices? Pues eso, peligro.

2. Odio lo moderno

El progreso es el culpable de todo lo malo que ocurre en el mundo. Las enfermedades: el progreso. Las guerras: el progreso. El terrorismo: el progreso. Renunciar a la idea de que la humanidad avanza e intenta mejorar, por mucho que en ocasiones eso cueste de creer, es típica en el fascismo.

3. A mí me va la acción

Tus ídolos son esos hombres que no se anda con chorradas. Tipos duros que reflexionan poco y actúan mucho. De tu boca ha salido más de una vez esa frase: "menos cháchara y más actuar". O en su variante más dura: "yo esto lo arreglaba a hostias". Hablar demasiado es lo que hacen los políticos que tanto odias.

4. El desacuerdo es traición

Si en lugar de andar debatiendo (como hace la ciencia, que se basa en la disensión para avanzar) todo el mundo fuera a una, el mundo iría mucho mejor. Esta idea clásica en el fascismo entraña algo mucho peor: todo el que no piensa como tú, automáticamente pasa a ser un enemigo de la felicidad (y de la causa, sea cual sea).

5. Lo diferente, mejor lejos de mí

Existen formas más o menos sutiles de articular el racismo que se vive hoy en día en Europa. Desde el "entre los refugiados se cuelan terroristas" hasta el "es que cuando vienen no se adaptan a nuestra forma de vivir". Si te da miedo lo diferente sin pararte a atender a cada individuo es probable que te parezcas más de lo que pensabas a Mussolini o Hitler.

6. Las cosas están fatal

La economía va fatal y la política da risa. Es cierto, tu futuro no será mejor que el que tus padres tenían en su horizonte cuando eran jóvenes. Pese a esto, no todo lo que te rodea está en plena desintegración. Ese pensamiento, el pesimismo, es el que más velozmente te lleva al fascismo.

7. Todo es culpa de un complot oculto

Antes los culpables de que las cosas fueran mal eran masones y judíos. Actualmente son los miembros del club Bilderberg o los illuminati quienes mueven los hilos del mundo y hacen que tu vida sea una mierda. Un buen fascista siempre está dispuesto a escuchar teorías conspirativas.

8. El enemigo vive a cuerpo de rey, pero puede ser derrotado

A veces hablas de los refugiados como si fueran jeques: viven con las subvenciones del Estado mientras los españoles de siempre han perdido su derecho a paro. En otras ocasiones los tratas como ratas que hay que aplastar. La contradicción clásica del fascismo que crea un enemigo fuerte y débil a la vez.

9. El pacifismo es el arma del enemigo para tenernos atontados

Tu eres un tipo de acción y por ello crees que el pacifismo es el mal supremo que idiotiza nuestra sociedad. Es la sucia estrategia usada por los gobiernos para mantener al pueblo callado mientras lo pasa mal. Madre mía, siento mi brazo moverse hacia arriba por segundos.

10. La debilidad es mala

El pacifismo nos convierte en seres débiles. Lo tuyo es tener unos músculos cual adonis y desprecias a los lloricas, a los que se quejan todo el tiempo. Aunque tú te quejes todo el santo día soltando chorradas sobre el avance imparable del islam en Europa.

11. Todos podemos ser héroes

Piensas que dentro de todos (siempre y cuando no sean extranjeros, mujeres o tengan una opción sexual distinta a la nuestra) hay un héroe. El tipo de hombre en que se basará la nueva sociedad perfecta.

12. Lo normal es ser hetero

Otra frase para el diccionario de tópicos: que cada cual haga lo que quiera, pero "lo lógico y lo correcto" es que los hombres estén con mujeres, porque así nos hizo la naturaleza.

13. Lo que yo pienso lo dice la tele

Eliges cuatro tertulianos que te dan la razón y cuando estás discutiendo con alguien afirmas que todas tus ideas están contrastadas por una amplia mayoría. Lo sentimos, los que dice Inda tiene poca validez.

14. No me vengas con chorradas cultas

Te gustan las frases que se entienden, la sintaxis elemental y el vocabulario del pueblo. Todos los regímenes fascistas se han caracterizado por limitar los instrumentos de razonamiento complejo y crítico. Vaya, que estás haciendo campaña por un mundo más imbécil.

Si has te has sentido reconocido en algunas de estas ideas, empieza a preocuparte. Si por el contrario has sentido asco, empieza pensar cómo combatir uno de los más grandes males de la historia (suerte). El fascismo está volviendo y no te habías dado cuenta.