La Fascinante Profesión De Crear Música Para Videojuegos

Venga, que seguro que más de alguno lo habréis hecho. Tiene su gracia. Estás escuchando música, levantas los brazos y se te va la olla pensando que eres un director de orquesta. Trompetas, pianos, clarines y timbales. O baterías, guitarras y bajos, dándolo todo. El caso es que, tradicionalmente, se han necesitado varios instrumentos y voces para crear composiciones musicales. Son elementos imprescindibles, aunque ahora también puede bastar con un teclado, una pantalla, un ratón… y mucho talento. Como el que tiene Eduardo de la Iglesia, compositor de música con ordenador.

Eduardo nos va a servir de ejemplo. Porque, amigos, la cosa ha cambiado mucho. No nos tenemos que quedar únicamente con los trabajos de toda la vida. En este caso concreto y hasta ahora, si querías dedicarte a la música, el camino te venía dado: conservatorio, solfeo, algún instrumento. Y las salidas, igual: terminar de profesor, o en un grupo (de los millones que hay, con más o menos suerte) y poco más… Pero hay que darle vueltas, como hizo este compositor new age.

Vamos a dar ambiente a este artículo con las composiciones de Eduardo.

Todo empezó cuando era pequeño. Eduardo alucinaba con el Spectrum, uno de los primeros videojuegos de la historia. Pero más que divertirse como el resto, él se fijaba en la música. “En lugar de escuchar a los Guns N'Roses, me grababa en el cassette las bandas sonoras de los videojuegos y me imaginaba cómo las haría yo”, recuerda. “Un día les dije a mis padres que me quería dedicar a la música, pero no a la tradicional, sino a la música para videojuegos”. Por supuesto, alucinaron. Pero también le apoyaron, apuntándole al conservatorio y a escuelas de música para que pudiera formarse.

El inicio sigue siendo el mismo, pero las salidas profesionales cambian. Por eso conviene investigar y, a veces, arriesgarse. Hace unos cuantos años nadie imaginaba que el ordenador pudiera crear una música así. Seguís escuchando, ¿no? Pues no hay ningún instrumento, todo es digital. Toooodo basado en sintetizadores electrónicos y bibliotecas musicales. “La principal diferencia es, obviamente, la manera de trabajar. Si los músicos tradicionales se apoyan en el papel, en los pentagramas y en el lápiz, yo hago lo mismo con la informática”, explica Eduardo.

Tiene 38 años pero ya se ha convertido en un referente de la música por ordenador en Estados Unidos. Eduardo ha creado bandas sonoras de lo más dispares: desde cortos hasta audiolibros hasta videojuegos. “Ese es el reto más importante. La música de videojuegos no sólo debe ser atractiva, épica o motivadora, sino que encima no tiene que cansar”. Claro, es una misma canción en bucle, eterna, que acompañe a toda la partida. “Mi mayor triunfo es que el jugador no dé al mute mientras juega”, señala.

Esperad un momento. Vamos a cambiar de fondo musical. Porque seguís escuchando la canción de antes, ¿no? 

Porque, todo esto, ¿cómo se hace? Eduardo se sienta cada mañana delante de un equipo que más bien parece de la NASA. "Ante mí tengo dos monitores enormes, de 26 pulgadas, una mesa de mezclas, altavoces, dos ordenadores y un teclado. Esas son mis herramientas de trabajo", explica.

Y no hace falta soñar con dar un salto tan grande como el que él ha dado. La industria española del videojuego ha conseguido hacerse un hueco más que considerable en el panorama internacional. Sigue siendo complicado meter el morro en un sector copado por Japón y Estados Unidos, pero nuestra aportación no es ninguna tontería. En España se hacen cosas tan chulas como esta:

Es el Anima: Gate of Memories, desarrollado en España y al que alguien le ha tenido que poner la música. Alguien con el mismo perfil que Eduardo.

Y para los que ya tengáis el gusanillo, él recomienda como paso principal el crear una página web a la que subir vuestros trabajos, hacer una DemoReel con un surtido selecto de vuestras creaciones y, después, tocar todas las puertas que podáis. En stratos-ad encontraréis un directorio con todos los desarrolladores de videojuegos de España.

Vamos, que no hay que quedarse con los empleos tradicionales. Podemos inventarlos, especializarnos y no depender tanto de Infojobs. Que lo mismo este es muy concreto pero, ¿quién nos dice a nosotros que no podemos inventar una profesión en nuestro sector? ¡A darle al coco!