La exposición que demuestra que la ropa que llevas no hará que te violen

"No te vistas así, que vas provocando". Esa frase te la podría haber dicho tu novio celoso y controlador, pero también tu madre o tu hermano. La tendencia a culpabilizar a las víctimas de violación por cómo se comportan, por si beben alcohol o incluso por cómo se visten es algo demasiado común todavía. Se sigue oyendo en los juicios, también en los mediáticos, a alguien preguntando cómo iba vestida la víctima cuando fue agredida sexualmente. Una pregunta que supone una actitud provocativa que libraría de culpa a cualquiera que se cruzase con ella y decidiera violarla.

Para terminar con esta y otras injusticias que construyen la cultura de la violación, el Centro para la Educación y Prevención de la Violencia Sexual de la Universidad de Kansas (Estados Unidos) ha creado una exposición titulada '¿Qué llevabas puesto?' y que muestra las historias de 40 personas violadas y las prendas que vestían cuando las agredieron. 

Aunque la exposición recogió 40 historias de violencia sexual, actualmente solo 18 de ellas están expuestas en la Universidad de Kansas. Según explicaron los responsables del proyecto, los testimonios se recopilaron entre estudiantes del mismo campus mediante entrevistas en persona, foros anónimos o las redes sociales, donde las víctimas podían usar un pseudónimo y hashtags.

"Los visitantes de la galería pueden ponerse en el lugar del otro, tanto con sus atuendos como con sus historias. El objetivo es que lleguen a decir 'eh, yo tengo el mismo conjunto en mi armario' o 'yo me he vestido así esta semana'. Tratamos de romper el mito de que es suficiente con no vestirse así para estar seguro de no tener problemas o que simplemente se puede eliminar la violación cambiando la forma de vestir", dijo el  responsable de la exposición, Jen Brockman, en una entrevista para la edición estadounidense del Huffington Post.

"¿Qué llevabas puesto? 'Mi camiseta amarilla favorita, pero no recuerdo qué pantalones llevaba puestos. Recuerdo que estaba muy confundido y solo quería salir de la habitación de mi hermano y volver a ver mis dibujos' ".

Pero la exposición no solo sirve para concienciar a todo el que no ha pasado por una situación así, sino a las propias víctimas que, por desgracia, a menudo siguen creyéndose culpables de lo sucedido. De hecho, lo que Brockman constató con su proyecto es que, una vez han contado al mundo lo que les sucedió, se dan realmente cuenta de que no fueron los responsables. "No es la ropa la que causa la violencia sexual, sino la persona que causa el daño. Ser capaces de encontrar esa paz para las víctimas y de paso concienciar a la sociedad es la verdadera motivación detrás del proyecto", concluyó Brockman. Desde luego, y más allá de la dureza de los testimonios que acompañan las ropas, no hay ninguna duda de que se trata de una exposición más que necesaria.

"¿Qué llevabas puesto? ' Un traje de baño. Habíamos estado yendo en canoa por el río todo el día. Habíamos pasado un tiempo realmente divertido. Entonces ellos entraron en mi tienda de campaña cuando yo estaba intentando cambiarme de ropa' ".

"¿Qué llevabas puesto? 'Un pantalón caqui y una blusa. Tenía que hacer una presentación ese día en mi clase de comunicación. Me llevaron la ropa al hospital durante el examen médico que me hicieron después de la violación. No estoy segura de qué pasó con ellos' ".

"¿Qué llevabas puesto? 'Un vestido de verano. Meses después, mi madre se paró frente a mi armario y se quejó de que nunca me hubiera vuelto a poner más ninguno de mis vestidos. Tenía seis años' ".

"¿Qué llevabas puesto? 'Falté un par de días al trabajo después de que sucediera. Cuando se lo dije a mi jefe, ella me hizo esa pregunta. Yo dije, 'Una camiseta y unos tejanos, ¿qué te pondrías para ir a ver un partido de baloncesto?'. Salí de allí y no volví nunca ' ".