Los Expertos Aseguran Pero Que Pocos Quieren Admitir: Todo Iría Mejor Si Las Drogas Fueran Legales

¿Y si probásemos a eliminar las leyes que persiguen el consumo y la venta de drogas? La respuesta oficial parece muy clara: delincuencia, muchos más drogodependientes… Algunos vaticinan hasta un apocalipsis zombie y se echan las manos a la cabeza. Eso sí, mientras se fuman un cigarro y disfrutan de una copa. El caso es que 22 expertos médicos se han propuesto demostrar que la despenalización de las drogas nos conduciría, paradójicamente, a una sociedad mucho más sana.  

El grupo de científicos ha elaborado un informe conjunto en colaboración con la Johns Hopkins University y la revista médica The Lancet, que encabezan con una recomendación a todos los Gobiernos del mundo: deben plantearse la despenalización de parte de las drogas.

¿Por qué? Primero, porque todas las leyes que existen en la actualidad aplicadas a todas ellas se fundamentan en ideas de consumo y dependencia que no cuentan con una base científica. Segundo, porque países como Portugal o República Checa, que ya no persiguen el consumo de drogas blandas, han conseguido resultados muy positivos. Tercero, porque consideran que se limitaría de manera evidente la transmisión de enfermedades infecciosas como el SIDA y la Hepatitis.

Y más argumentos. El panel de expertos asegura en su informe que las leyes actuales en la mayoría de los países del mundo, en vigor desde hace más de 40 años y siguiendo la estela de las dictadas por Nixon en 1971 para Estados Unidos, no han conseguido frenar ni erradicar los desastres del negocio de la droga. Es más, países como México sufren las altas cotas de criminalidad derivadas de las actividades mafiosas clandestinas, que desaparecerían si el Estado controlase directamente la producción y distribución de determinadas sustancias.

Por otro lado, el informe pone de relieve que no hay ningún estudio científico que certifique que las drogas legales, es decir, el tabaco y el alcohol, sean menos perjudiciales que las drogas ilegales, como el cannabis. Así, vuelven a la carga con el eterno debate de la hipocresía de los Gobiernos: esta droga sí, porque me reporta beneficios en forma de impuestos, y esta droga no, porque ya te digo yo que es mala y punto pelota.

Este ambicioso y controvertido informe será sometido a debate en este mes de abril durante una sesión de la Asamblea General de la ONU, así que la cosa, esta vez, va en serio. Pronto sabremos la opinión de los representantes de los países del mundo. La pregunta es: ¿podrán ponerse de acuerdo para adoptar este problema de forma conjunta o, una vez más, cada uno tirará para un lado y terminaremos en el punto de partida?