Un experto nos cuenta por qué no deberías aceptar prácticas no remuneradas

Los que están en la carrera, los que ya la han terminado, los que cursan un máster y los que encadenan becas y más becas porque no hay empresa que les contrate. Ellos han sido meritorios una y otra vez, han enganchado un sueldo precario tras otro o han hecho la jornada laboral entera o a la mitad sin remuneración alguna a cambio. Y todos tienen la misma duda: ¿deberían cobrar los becarios?Resultado de imagen de becarios gif

Las prácticas, con un sistema universitario que ha puesto el énfasis en becas externas en empresas, son uno de los lugares comunes de los jóvenes. Hay varios reales decretos —como el 592/2014, el 1493/2011 o el 1543/2011— que especifican algunas de sus características, como el tiempo máximo que se dedica a ellas, pero ninguno fija una remuneración obligatoria por parte de las empresas. Entonces, ¿qué? ¿Deberían cobrar?

La respuesta es sí, o al menos esa es la opinión de Vicenç Selles, director del Servicio de Ocupabilidad de la Universidad Autónoma de Barcelona.Todos los becarios con prácticas no curriculares —las que no equivalen a asignaturas—, según Selles, deberían recibir una compensación económica. "Creo que se debería aprobar una ley o un decreto ley que obligue a las empresas a pagar, como pasa en Francia, donde todas las prácticas son remuneradas y tienen equiparado el pago al salario mínimo interprofesional", cuenta.

No solo Francia tiene este sistema en el que los becarios reciben una compensación económica. También sucede en países como Alemania, Dinamarca, Suecia o Noruega. "En Europa son los estados mediterráneos los que se asemejan a España en este problema, como Portugal, Grecia e Italia, y es una pena. Cuando un estudiante hace unas prácticas voluntarias es normal que tenga una compensación económica. Aparte de la formación que le puede dar una empresa, el estudiante ejerce una fuerza de trabajo", explica Viçenç Selles. Según este experto, el único caso en el que las empresas no deberían tener la obligación de pagar es cuando las prácticas son curriculares, que son las que están dentro del plan de estudios de cada carrera y equivalen a una asignatura.

En España, sin embargo, muchas universidades no obligan a las empresas que firman convenios de prácticas a desembolsar una remuneración mínima. ¿Hasta qué punto la empresa está utilizando a alguien en prácticas para cubrir un puesto de un trabajador? "Yo buscaría cuál es la casuística por la que buscan tener meritorios: hay dos, una es la captación de talento y la otra el refuerzo de una estructura de trabajo. Desde luego, en ambas opciones los meritorios acaban siendo una fuerza de trabajo", recalca Selles.

No todos los sectores tratan igual a sus becarios. Según Selles, el de las tecnologías y el de la automoción, por ejemplo, usan las prácticas para captar talento y los becarios reciben una compensación económica. En el lado opuesto está el ámbito de la restauración, del turismo y de la comunicación, donde pocas veces se cobra.

Uno de los problemas a los que apunta este experto, además de una regulación que obligue siempre a las compañías a desembolsar una cantidad, es la existencia de universidades privadas que incluso llegan a pagar a las grandes empresas para que sus alumnos hagan prácticas gratuitas en ellas. La justificación habitual de las compañías es que sus balances se resentirían si pagasen a los becarios, pero ¿quién se va a arruinar por tener a un chaval cobrando cinco euros por hora durante 300 horas? La respuesta, dice Selles, es nadie.