Un estudio dice que ser despistado es un signo de que eres muy inteligente

¿Cómo es posible que siempre se te olviden hasta las cosas más sencillas? Lo típico que desde pequeño tu madre te pedía por lo menos cinco veces que fueras a hacer aquel recado y, al final, como siempre, no ibas. Pero no te preocupes, porque aunque se suela asociar la buena memoria a la inteligencia, la ciencia ha demostrado que esto es más un mito que una realidad. Un estudio publicado en la revista Neuron concluye que olvidar cosas no solo es completamente normal, sino que incluso te hace más inteligente.

En el mismo, los investigadores de la Universidad de Toronto, Paul Frankland y Blake Richards, explican que el objetivo de la memoria no es almacenar información infinita, sino seleccionar aquella que considera más importante para protegernos de peligros en el futuro o aprender nuevas tareas. "Es importante que el cerebro se olvide de los detalles irrelevantes y en su lugar se centre en las cosas que van a ayudar a tomar decisiones en el mundo real", dice Richards que llegó a esta conclusión tras analizar miles de datos sobre la memoria, la pérdida de esta y la actividad durante años, tanto en humanos como en animales.

Para conseguirlos, hicieron numerosos experimentos. En las pruebas con ratones, por ejemplo, vio que a medida que se forman nuevas células cerebrales en el hipocampo (una región del cerebro asociada con el aprendizaje) se van creando nuevas conexiones que se superponen a recuerdos viejos y, con el tiempo, se va haciendo más difícil acceder a ellos. Esto, según los investigadores, supone beneficios a nivel evolutivo ya que entienden que el cerebro actúa de esta forma, sustituyendo recuerdos nuevos por otros obsoletos y no para evitar almacenarlos todos y que puedan resultar contradictorios a la hora de tomar decisiones.

Por tanto, así es como tu cabeza te hace olvidar los detalles de un acontecimiento, pero no borrar el recuerdo de qué sucedió a grandes rasgos. "Todos admiramos a las personas que pueden machacarte al Trivial, pero el hecho es que la evolución moldeó nuestra memoria no para ganar a estos juegos, sino para tomar decisiones inteligentes", concluye Richards.  Así que ya sabes, la próxima vez que tu madre te eche una buena bronca por ser despistado, explícale que se te pasó porque tu cerebro está centrado en recordar cosas más importantes. Si cuela, cuela.