¿Por qué España tiene la factura de la luz más cara de Europa?

Si algo sabemos los mileniales es que cuando el Winter is coming nuestros precarios bolsillos son los primeros en padecerlo. Pero antes de que te sumerjas en la depresión por congelación, tenemos malas noticias para ti. Durante el 2017 los españoles pagamos 835 euros de media en la factura de la luz, es decir, un 10% más que el año anterior o 76 eurazos que nos podríamos haber gastado en cualquier otra cosa menos en intentar no morir congelados junto a la estufa heredada de la abuela.

Pero es que tu mosqueo está a punto de aumentar. Según un informe del Eurostat, España tiene la factura de la luz más cara de Europa si le restamos los impuestos. Además, fue el único país  que aumentó el precio de la luz en el primer semestre del año (un 5%) mientras que en el resto del continente cayó un 0,5%. El dato ha dejado fuera de combate los argumentos del Gobierno que en su momento justificó la reforma en el sector argumentando que habría evitado que la electricidad subiese un 40% y que, en realidad, nos estaría equiparando a los precios europeos.

Además, para sostener su teoría en torno a los precios de la luz, el ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha culpado sistemáticamente a la sequía y a la falta de viento (materia prima en hidroeléctricas y plantas eólicas) del continuo aumento de los precios y que el pasado enero alcanzó un récord debido a una potente ola de frío. Eso sí, en honor a la verdad, es cierto que el nivel de precios de 2017 será un 1,8% más bajo respecto a 2015.

El caso es que, al parecer, todo indica que este 2018 los mileniales tendremos que apretarnos todavía más el cinturón y dejarnos abrazar por el frío nórdico en los próximos meses. Menos mal que nuestros amigos del chino tienen unas mantitas polares de lo más majas para contemplar Netflix arropado hasta las cejas este invierno. Otro consejo: el cuerpo humano es el mejor generador de calorcito de la naturaleza. Ya estás tardando en buscarte a alguien para acurrucarte.