El Escandaloso Informe Que Relaciona A Trump Con Prostitutas Rusas Explicado En 4 Claves

A Donald Trump todavía le siguen apareciendo los problemas por todas partes, aunque le quede una semana para asumir la presidencia de EE UU. Le llueven los rumores de manipular la campaña electoral y los escándalos, como propagar la mentira de que Barack Obama no era norteamericano —durante años defendió que había nacido en otro país, probablemente Kenia—. El último de ellos ha sido la aparición de un informe sensacionalista y no corroborado que lo relaciona con prostitutas y con negocios en Rusia. Al futuro máximo mandatario del país más poderoso del mundo, que celebró durante la campaña electoral las filtraciones sobre su rival demócrata Hillary Clinton y que desafió a la CIA, le han cambiado las tornas: esta vez ha sido él y no sus rivales la víctima de una información sin contrastar que podría ser mentira, pero que, en caso de ser cierta, serviría para extorsionar al próximo presidente estadounidense.

Estos son algunos de los momentos clave que explican de dónde sale este informe que revela, entre otras cosas, que Trump contrató a prostitutas para mear en una cama en la que había dormido el matrimonio Obama en un hotel de Moscú.Resultado de imagen de trump gif

1. Un donante republicano decide investigar a Trump

Fue en septiembre de 2015 cuando un donante republicano anónimo contrató a la agencia de investigación Fusion GPS para investigar a Trump, según el diario The New York Times. Este republicano, a quien no le gustaba el próximo presidente de Estados Unidos, pretendía que la firma sacara a la luz los trapos sucios de Trump para poder hundirlo. Fusion GPS estaba, y está, encabezada por Glenn Simpson, experiodista del diario The Wall Street Journal.

Después de que Trump emergiese el año pasado como el candidato del Partido Republicano, este donante anónimo decidió terminar con la investigación que había impulsado y que, hasta entonces, no había destapado casi ningún escándalo.Resultado de imagen de trump gif

2. El Partido Demócrata continúa con la investigación

Tras la retirada del donante anónimo, el Partido Demócrata relanzó la investigación. Los interesados en encontrar y filtrar los chanchullos del presidente electo financiaron a la agencia. Esta, después de que el Comité Nacional Demócrata sufriera un hackeo de agentes del Gobierno ruso, contrató a Christopher Steele, un reputado espía del MI6 (la agencia de inteligencia exterior del Reino Unido) con el que ya había trabajado.

Durante las investigaciones, la agencia contó con personas sobre el terreno: eran paisanos rusos quienes pasaban la información de las supuestas actividades de Trump porque Steele no podía visitar Rusia tras haber trabajado como espía allí. Tras las elecciones, el Partido Demócrata dejó de pagar a la empresa: Trump había ganado y sus trapos sucios eran difíciles de corroborar por la ausencia de pruebas.

3. El informe se filtra a los medios

Tras las elecciones, Steele envió los informes al FBI. Según las investigaciones de los medios estadounidenses, el exagente del MI6 se pasó semanas haciendo circular los archivos por diversas agencias de inteligencia para que alguna hiciera algo. Tras pasar por manos de John McCain, excandidato presidencial republicano al que Trump criticó —a pesar de que en EE UU es una especie de héroe tras haber sido capturado y liberado durante la guerra de Vietnam—, los archivos terminaron en manos del director del FBI. Fue entonces cuando los servicios secretos elaboraron un dossier y se lo mostraron a Obama, Trump y los líderes del Congreso.

El dossier se filtró a los medios. BuzzFeed fue el primero en publicar el informe que revela que el Kremlin tiene información comprometedora de Trump, pero fue a raíz de la publicación de la CNN, que informó de que los servicios secretos habían avisado al presidente electo de la existencia de estos archivos, cuando la noticia comenzó a circular en todo el mundo.Resultado de imagen de trump gif

4. Trump se enfada y estalla

En una rueda de prensa, Trump habló sobre la publicación del informe. En él, los servicios secretos detallan dos operaciones rusas. La primera, por ejemplo, describe el intento de encontrar una manera para influir en Trump como presidente de Estados Unidos a raíz de sus contactos y negocios con oligarcas rusos. Según estas notas, las presiones se habrían llevado a cabo a través del compromat, un término en boga estos días que se refiere al material comprometedor —de carácter sexual y económico— que, en caso de existir, podría usarse para forzar a Trump a tomar decisiones en favor de Rusia.

Trump, enfadado, no le dejó a un periodista de la CNN hacerle ninguna pregunta y se defendió diciendo que nada de lo que aparecía en el informe era cierto. Esta vez, las mentiras, como las que él soltó durante la campaña electoral —equiparando a los mexicanos con violadores y criminales y a todas las personas que profesan el islam con yihadistas—, se han vuelto en su contra.