Una empresa norteamericana planea resucitar a los mamuts lanudos para repoblar Siberia

La empresa de tecnología genética Colossal ha reunido 15 millones de dólares para resucitar al mamut lanudo de Siberia y combatir el cambio climático

Aunque parezca increíble, los últimos mamuts de la Tierra se extinguieron cuando las pirámides de Egipto ya habían sido construidas. De hecho, los mamuts se movían a su bola por toda Eurasia y Norteamérica, incluyendo, por supuesto, la Península Ibérica donde los mamuts lanudos llegaron hasta la actual Granada. A pesar de que esta especie que relacionamos con la prehistoria más remota se extinguió no hace tanto tiempo, la idea de revivirlos sigue siendo algo más parecido a Jurassic Park que a una realidad. Al menos hasta hace bien poco.

Gracias al empeño de grandes inversores y el trabajo de los científicos y genetistas, la empresa Colossal ha reunido 15 millones de dólares para llevar a cabo su proyecto de clonar a los grandes mamuts lanudos de Siberia empleando el material genético de ejemplares recuperados en el permafrost de la tundra siberiana y el ADN del elefante asiático actual. La idea es, según el biólogo de la la Facultad de Medicina de Harvard, George Church, repoblar grandes áreas de la tundra siberiana para combatir el cambio climático y restablecer el equilibrio en el ecosistema. Al parecer, capacidad para transformar el ecosistema podría evitar el descongelamiento del suelo ártico y la liberación de millones de toneladas de CO2. 

El punto de partida es que, hace unos 6 millones de años, ambas especies compartieron un antepasado común que permitiría a los científicos emplear el material genético recuperado y combinarlo con el de elefantes asiáticos para crear especímenes idénticos a los que poblaron en mundo glacial. La técnica desarrollada a raíz del éxito de la oveja Dolly en 1997, consiste en la inyección del ADN de mamut en el óvulo de un elefante asiático hembra que será implantado en otro ejemplar de la misma especie para la gestación. 

En España hubo un intento similar con el bucardo o cabra montés del Pirineo, sin embargo, el espécimen apenas consiguió vivir 7 minutos. En este caso, la técnica de edición de genes será la CRISPR y garantizará características como el cráneo ovalado, capa gruesa de grasa y una cubierta de grueso pelo en el cuerpo. Sin embargo, el resultado final del híbrido y su capacidad de adaptación al clima del Ártico será una incógnita ya que se desconocen los genes exactos que necesitará para sobrevivir. 

Al final, como reconoce el empresario ligado al proyecto Ben Lamm, lo más realista es tomarse el proyecto como un “ensayo clínico” con el cual obtener información valiosa sobre tecnologías de ingeniería genética que impidan la extinción de otras especies. Si veremos un mamut lanudo o no, nunca se sabe y dependerá de todos los obstáculos que se presenten en la investigación, pero el capital necesario para su desarrollo y el interés están ahí y quizá no está tan lejos como podría parecer. Lo que sí parece un poco más ciencia ficción es su reintroducción en el Ártico y su capacidad real de restaurar el equilibrio de esta parte del planeta, pero por soñar que no quede.