La economía circular, la solución para que el cambio climático no se lleve el planeta por delante

La energía y la materia ni se crean, ni se destruyen, solo se transforman. Seguro que no es la primera vez que escuchas esta teoría; se acuñó hace tiempo y, desde entonces, ha servido para dar explicación a toda clase de fenómenos, entre ellos la muerte y la ‘vida’ tras de esta que propugna el budismo. Pues bien, ahora toca el turno de usar la teoría para salvarnos del cambio climático, y conocer así el nuevo plan de futuro: la economía circular. Tal vez no te has parado a pensarlo, pero hazte esta pregunta: ¿Por qué hemos creado una sociedad que desecha la energía, la materia y los productos que ya han sido usados? ¿Por qué no transformar todo eso?

Suena hasta ridículo, y más si tenemos en cuenta que el ciclo natural de las cosas es transformarse, no destruirse. Sin embargo, a pesar de las teorías, a día de hoy nuestra economía se sostiene con un sistema muy lineal: extraemos recursos (materias primas, energías…), fabricamos productos o servicios, los usamos y luego los tiramos y destruimos. Este modus operandi ha sido el que ha ido allanando el terreno al cambio climático y a un futuro que nos asfixia y pone contra las cuerdas. Ahora imagina una Europa, o mejor dicho, imagina un mundo, en el que los residuos que generamos se convierten en recursos de nuevo. Es decir, se transforman y nunca se destruye nada, ni siquiera una lavadora o la bolsa de tus patatas fritas favoritas.

En este nuevo mundo, la economía mejoraría gracias a esta transformación y, lo más importante, por el camino le iríamos ganando la lucha al cambio climático. ¿Suena bien? Pues resulta que ese es el plan de la Europa más verde y, aunque a veces cuesta verle el pelo entre escándalos y crisis, ahí está, innovando y haciéndose un hueco en ser los primeros en explotar la economía circular. De momento, su objetivo es que en 2020 el 50% de los residuos que genera la UE sean reutilizables. Pero, ¿cómo sería exactamente este futuro? ¿En qué consiste la economía circular a efectos prácticos? Prepárate para conocer el futuro, si Trump nos lo permite.

Economía Circular "para dummies" con ejemplos prácticos

La idea principal de la economía circular es que los productos, los materiales y los recursos tengan una vida cada vez más larga y no se destruyan, sino que se reutilicen, con el fin de seguir teniendo recursos naturales y eliminar hasta en un 70% la emisión de CO2.  Hasta aquí perfecto pero, ¿cómo se conseguirá? No hay nada mejor para entender un concepto complejo que ponerlo en práctica y ver cómo funcionaría con ejemplos prácticos. Así que allá vamos.

En un mundo en el que se establezca la economía circular, los productos serían diseñados específicamente para poder ser ‘desmembrados’, lo cual permitiría usar cada parte del producto para hacer productos nuevos, y no tirar nunca nada. Por ejemplo: una lavadora está repleta de componentes que la hacen funcionar y actualmente estos componentes no son reutilizables para lavadoras venideras. Así que la idea es hacer que sí lo sean: cuando la lavadora se estropee, en vez de tirarla a un vertedero lo que se hará es que esa lavadora vieja pase por una ‘fabrica de residuos’ en la que se extraerán todos sus componentes para utilizarlos en la fabricación de lavadoras nuevas.

Otro ejemplo podemos encontrarlo en los envases. A día de hoy la mayoría de los envases son de plástico, sin embargo, el plan es generar envases biodegradables, que podamos tirar directamente a la tierra sin preocuparnos del daño que puedan hacer, más bien al contrario: esos envases servirán para abonar cultivos, alimentar plantas en los bosques. Es un win win en toda regla: para nosotros, para la naturaleza y para el planeta en general. Si lo piensas en su contexto, el hecho de reutilizar los productos nos permite detener la contaminación que genera todo el proceso de fabricación de un producto nuevo. En concreto, nos ahorramos todo esto:

  • Extraer las materias primas: un desastre ecológico menos. No talamos árboles, no agujereamos océanos para sacar petróleo, etc.
  • Refinar las materias primas: adiós fábricas que expulsan CO2, hola fábricas de residuos que funcionan con energías renovables.
  • Fabricar y ensamblar el producto desde cero: si no hay que fabricar todos los componentes de un producto, sino que solo hay que desmontarlos, repararlos y volverlos a usar, nos ahorramos mucho CO2 a la atmósfera.  

Cómo nos cambiará la vida la economía circular

El giro más significativo de la economía circular es el de cambiar la visión que tenemos de la propiedad. Actualmente, si necesitas una lavadora te la compras con tu dinero y esa lavadora es tuya y de nadie más. Pero, ¿qué ocurriría si nunca llegásemos a ser propietarios de los bienes tecnológicos? Simplemente tendríamos una licencia de uso por parte de los fabricantes. La idea es que puedas alquilar el producto por un precio mucho más bajo y así tener la obligación de devolverlo al fabricante cuando ya no te sirva. El fabricante te pagará algo por ese producto viejo porque podrá desmontarlo, reutilizar los materiales y añadir alguno nuevo para ir innovando y haciendo productos mejores.

Ahora juntemos todo lo que hemos visto y nos quedaría un modelo económico de futuro parecido a este:

  • Todos los productos se fabrican con materiales orgánicos y materiales reutilizables.
  • La persona que necesita un producto tecnológico adquiere una licencia de uso de un fabricante y lo alquila a un precio más bajo.
  • Cuando llega el fin de la vida del producto, no lo tiras, porque no es tuyo, sino que lo devuelves al fabricante para que pueda hacer uno nuevo con los materiales del viejo. El fabricante se ahorra así tener que comprar nuevas materias primas.
  • El producto se desmembra y se extraen todos sus materiales. En este proceso se obtendrán dos clases de material: los que sirven para crear un producto nuevo, y los que no sirven para crear productos nuevos pero, que al ser biodegradables, pueden servir para otros sectores como la agricultura y convertirse en abono para hacer crecer huertos y bosques. Un nutritivo alimento para nuestro planeta recién salido de una lavadora, o de una nevera, o de un horno, o de un móvil.

Las ventajas de poner en marcha la economía circular

  • Generar muchos puestos de trabajo en el sector de la gestión de residuos.
  • Ahorrar millones a las empresas en materias primas:  por ejemplo, si se consiguiera recuperar el 95% de los teléfonos móviles, se generaría un ahorro en los costes de material superior a un billón de euros al año.
  • Detener la generación de residuos tóxicos para el planeta y eliminar hasta un 70%  de las emisiones de CO2.  
  • No quedarnos en bragas cuando se acaben los recursos naturales de la tierra, ni terminarlos antes de tiempo.
  • Ver brotar los bosques de nuevo.
  • Construir una sociedad menos egoísta.
  • No tener la necesidad de irnos a Marte a vivir: Marte no mola. En Marte no hay playa, más que nada porque el agua de la superficie se congela, algo lógico teniendo en cuenta que la temperatura media del planeta es de -63 grados. Un año allí dura 687 días (así que técnicamente supongo que viviríamos la mitad de años) y es el planeta con las tormentas de polvo más grandes y fuertes del Sistema Solar.

Tenemos un hogar increíble y nuestra responsabilidad es cuidarlo. Así que, economía circular, si nos puedes ayudar en esto, bienvenida seas.