Si eres ecologista también deberías estar luchando contra la cocaína

De acuerdo, empezar por dejar la carne y usar la bicicleta en vez de la moto son metas más sencillas y asequibles si uno quiere aportar su granito de arena a causas ecológicas. Pero añadir la cocaína a tu lista de prohibidos, ya sea por ética o por salud, también estará ayudando al planeta. La cocaína ha destruido (y sigue destruyendo) la salud y la vida de millones de personas desde hace décadas.

De hecho, el último Informe mundial sobre las drogas de la ONU el consumo de esta droga aumentó un 30%, como mínimo, durante el período 2011-2016. Pero, en lo que no pensamos la mayoría en cuanto a la lucha contra el polvo blanco, es en cómo su producción y procesado puede afectar al medio ambiente. Según cuenta la versión británica del diario Metro , la industria de la cocaína está destruyendo las selvas y poniendo en peligro de extinción a muchas especies vulnerables.

En el proceso de la creación de la cocaína, los agricultores usan pesticidas que están prohibidos en muchos países, incluido Colombia. En su producción, se cortan las hojas de coca y se espolvorean con sal de lima, queroseno o combustible diesel y se mezclan. Después, el resultado se calienta y se filtra para añadirle ácido sulfúrico o sosa cáustica. "Una vez que el elemento clave (de este batiburrillo de ingredientes) es extraído, el resto es arrojado al suelo o al sistema fluvial circundante, causando aún más devastación a la fauna local. Esa es una gran cantidad de sustancias tóxicas que entran en el medio ambiente", informa Metro.

De hecho, el cultivo de cocaína se ha relacionado con la reciente deforestación que sufre Colombia y a la extinción de especies como las ranas venenosas doradas o las águilas arpías. Así que ya sabes, por mucho que creas que llevas un estilo de vida respetuoso con el medio ambiente, no valdrá de nada si continúas metiéndote rayas cada fin de semana con tus colegas. Avisad@ estás.