Dulceida no tiene porqué hacerse selfies contigo cuando está de vacaciones

¿Sabes cuando estás del lujo tomando el solecito y viene alguien a cortarte todo el rollo? Pues Dulceida tiene un master y está acabando una tesis doctoral al respecto. Sí, haters del mundo, la influencer de moda en Spain está hasta el rizo de que todo el mundo se permita la licencia de criticar qué hace o a qué dedica su tiempo libre. Así, por todo el morro, solo porque la siguen en alguna de sus redes sociales.

La última polémica en torno a Aida Domenech (su verdadero nombre) ha llegado hoy mismo cuando ha comentado en Instagram Stories que se pasará unos días en las playas de Menorca y ha pedido, además con todo el buen rollo, a sus followers que no le pidan sus respectivos dos millones de selfies: Si me veis por la playi, saludadme, pero no me haré fotis (en otro momento claro que sí, ya lo sabéis, nunca digo que no). Pero en la playa quiero descansar e iré con unas pintas importantes. Os amo”.

La reacción de los haters no ha tardado ni cinco minutos en producirse y el asunto se ha convertido rápidamente trending topic en Twitter. Los comentarios irónicos sobre la ‘dura vida’ de la influencer no han parado de producirse y muchísimas personas han puesto en duda que lo suyo sea un trabajo como tal y le suponga la necesidad de tener unas vacaciones: “Ojo cuidao no molesteis a Dulceida en la playa que está de vacaciones, que los viajes a Santorini, Tomorrowland etc le han dejado agotada”, comenta una tuitera (bastante hater, por cierto) .

Pero, queridos lectores de Código Nuevo, desde aquí os queremos recordar que tanto Dulceida como Paquita la del pueblo tienen todo el derecho del mundo a poner su chocho a remojo en cualquier playa del mundo sin que cientos de personas le exijan (como si fuera una obligación) el selfie de rigor. Aunque a algun@s les choque, Dulceida tiene derecho a unas vacaciones cuando quiera y donde quiera y no tiene que ir pidiendo permisos para tener intimidad, por mucho que se digne a hacerlo. Así que, please, nos caiga bien o no, dejémosla tranquila.