Ahora Ya No Hay Ninguna Duda: La Política Es Una Basura

Parecía que sí, que esta vez nos iban a ilusionar. No sé qué de cambio y no sé qué de progreso –como si eso significase algo, pero bueno–. Parecía que por fin se iba a atajar la corrupción política y que las cosas iban a volver a su cauce. Trabajo, esfuerzo y justicia social. A tomar por culo. Se confirma que la política es una basura.

Que si pactamos o que si no. Que yo me siento aquí y tú allí. Que el Rey propone, que Rajoy declina y el otro que si se inclina hacia la derecha o hacia la izquierda para intentar formar gobierno. Izquierdas y derechas se han muerto. Nuestra generación –salvo cuando se cabrea– lo que quiere escuchar son cosas razonables. Saber cómo se va a fomentar el empleo en España. Saber cómo se va a movilizar el dinero. Favorecer el consumo de bienes y servicios.

Pero no. Y parece que no os enteráis. Por un momento llegamos a dudar. Empezábamos a ver gente joven encargándose de cosas en los partidos. Empezábamos a ver movimiento. Pero al final son los mismos enchufados de siempre. Gente que busca colocarse para toda la vida ¡y sin hacer una puta oposición! Que sí, que sí, que vosotros renováis vuestro examen cada cuatro años. Pero es que yo no os he votado ni os pienso votar. No os váis a rascar los huevos con mi consentimiento.

No es por la corrupción. ¿Sabéis lo que nos pasaría a cualquiera de nosotros si nos pillaran jugando con la tablet en horas de trabajo como a Celia Villalobos el año pasado? ¿Sabéis acaso lo que nos pasaría si pillaran a alguien a quien hemos recomendado con las manos en la masa? Básicamente se nos caería el pelo. Y a vosotros no se os cae ni la cara de vergüenza.

Por si alguno está batiendo palmas con las orejas, sabed que no os salváis ninguno. Todos tenéis mierda debajo de la alfombra. Y lo peor de todo es que no tenéis ni idea de la que estáis liando.

Para nosotros el Estado se está convirtiendo en una amenaza. Igual de temerosa que el mercado, que ni controláis ni dejáis de controlar. Ya no sabemos para qué sirven los impuestos. Ni la Casa Real. Ni el Congreso, ni el Senado. Lo habéis conseguido: nos la suda todo.

De vez en cuando tenemos remordimientos y abrimos los periódicos. Sabemos que no estamos informados y eso nos corroe un poco por dentro. Más que nada porque no sabemos qué decir cuando surge alguna conversación. Y tenemos que ir a leer un post de Risto Mejide o de Jordi Évole para que nos cuenten un poco. Luego abrimos un par de noticias que vemos por Facebook. Con suerte llegamos a la página principal de algún periódico. Y lo cerramos para no volverlo a mirar en muuuucho tiempo.

¿Habéis visto a caso la cantidad de mierda que sale? Los periódicos rezuman vuestro hedor. Y eso que sólo cuentan lo que pueden demostrar. Así que imaginaos cómo huele el cubo con toda la basura que no se ve. Así os va. Así nos va.

Me voy a poner un vídeo de gatitos y otro de perretes en Facebook, a ver si me alegro. Y si no consigo ni siquiera sonreír, lo mismo me pongo uno de un mono cascándosela en Youtube. Vosotros a lo vuestro.