Donald Trump, la cara pública del racismo en Estados Unidos

Elecciones presidenciales: Show must go on

Opiniones de un payaso no solo es un libro de Heinrich Boll,  Donald Trump está agitando la locura de Estados Unidos. Se encuentra entre los principales líderes en las encuestas del GOP (Great Old Party), los republicanos, el partido conservador. Probablemente no ganará las elecciones (Jeb Bush, exgobernador de Florida, está en cabeza), pero quedarán para el recuerdo las declaraciones ignominiosas de estos últimos meses. La polémica comenzó cuando Trump dijo: “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas (...). Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores”Así comenzó su campaña con el discurso racista sobre la migración.

La población de Estados Unidos cuenta con un 18% de hispanos, del cual un 64’9% son mexicanos. Se preguntarán por qué emigran las personas a Estados Unidos, y no, no es por por el American Dream. La mayoría de personas que migran a Estados Unidos por la frontera de México huyen de situaciones de pobreza y violencia. Provienen de países con una administración corrupta en las que grandes empresas disfrutan de una total soberanía y los traficantes de drogas sobornan a las autoridades para sacarse un beneficio adicional con el tráfico de personas.

La cuestión, realmente, es más complicada, porque la mayoría de estos países se ven inmersos en una red de tráfico de armas, de droga y personas con el país rico del norte (Estados Unidos), el mismo que en su día desestabilizó Gobiernos en Latinoamérica como por ejemplo Guatemala o Chile, y aún hoy ocupa territorios para fines militares y espionaje en todo Centroamérica, como en El Salvador. Además, el propio Gobierno de México no facilita el flujo de personas. La Asociación de Migrantes Retornados con Discapacidad ha denunciado el maltrato que sufren las personas migrantes en territorio mexicano. El director y actor Gael García Bernal junto a Amnistía Internacional lanzaron en 2010 una serie de documentales sobre la migración y registraron los abusos y dificultades en las rutas.

Desde las perlas racistas del señor Trump, se ha desatado una ola de rechazo de grandes televisiones como NBC Universal, Univisión y Televisa. También, la productora Ora TV, fundada por Carlos Slim, mexicano y segundo hombre más rico del mundo, ha cancelado los proyectos que tenía con el empresario. Personajes del mundo de la cultura expresaron su rechazo hacia las palabras del magnate inmobiliario, entre ellos Ricky Martin, Shakira o la actriz America Ferrera.

Trump siguió con su estrategia y después arremetió contra una presentadora, Megyn Kelly, de la cadena FOX, de la que insinuó que tenía la menstruación y por eso había sido dura con él en una entrevista. Racista y sexista, un bonito combo para los groupies más radicales del Partido Republicano. Después de una semana en la que le retiraron el acceso incluso a debates del propio partido, Trump regresó a la FOX y el pasado martes en Birch Run (Michigan) quiso buscar nuevos enemigos, esta vez los periodistas, a los que tildó como “carroñeros”. "Yo estoy acostumbrado a tratar con medios financieros y son buena gente,  pero los medios políticos son duros. Os aviso porque a veces lees la prensa y lo que ahí sale no es verdad”, señaló el candidato. El hashtag #PeriodsAreNotAnInsult  a raíz de sus declaraciones machistas se extendió por las redes sociales y en palabras de Manuel Rivas, periodista de El País, el Involucionismo del sr. Trump volvió a estar en el foco mediático.

También tuvo grandes palabras para la crisis China, según él una amenaza para el país, y habló sobre la devaluación de su moneda y los efectos “devastadores” que tendrá en Estados Unidos. Sembrar el pánico también es una estrategia de los predicadores del odio, hay que buscar enemigos siempre. Por ejemplo, para Trump el trato con Irán es un gran error: todo lo sea que restablecer relaciones con un país con el que Estados Unidos lleva enfrentado desde hace décadas es perjudicial.

Poco se sabe del programa del sr. Trump, a pesar de llevar ya unos meses con la campaña. Pero no le hace falta, él sabe lo que hay que hacer en cada momento. A la pregunta de cuál podría ser una estrategia para derrotar al Estado Islámico contestó: “Entramos, les dejamos fuera de combate y nos llevamos el petróleo”. Los mejores medios para seguir las elecciones son el área del New York Times especializada en las campañas y Real Clear Politics, donde encontraréis análisis políticos con estadísticas y huiréis de consignas estilo Trump, de un nivel de “madurez emocional de un niño de 12 años”, en palabras de Ben Evans, analista político de la BBC, Fox News y cofundador de Real Clear Politics.


El opio de los ignorantes

Este tipo de políticos que con su verborrea sueltan perlas destructivas tienen un peligro exponencial, y es que abogan por el odio, el enfrentamiento y agitan a los sectores más extremistas. Un predicador del odio con dinero es un peligro para la sociedad, el racismo son prejuicios que parten de la ignorancia, pero en este caso destila clasismo. El propio Trump tiene orígenes irlandeses por parte de su familia materna. No sé qué pretenden sus asesores, pero podemos intuir cómo centrando la atención en este personaje están desviando la atención de declaraciones similares de otros candidatos, pero expresadas de forma más diplomática.

Y es que la dramatización de Trump alimenta la esencia más peligrosa del American Way of Life: Show must go on. Chriz Cilliza, periodista del Whasington Post, apunta a Trump como el mejor candidato para las elecciones de 2015 debido a su mediaticidad y la utilización de las redes sociales, así como de la tecnología. En los últimos años, el fenómeno del infotainment en las coberturas electorales se ha convertido en una lacra para la sociedad, se prima la espectacularización y se deja en un segundo plano el análisis político y la información. Este modelo se ha extendido por Europa y América.


El Trump español

La marca del racismo político en España la lleva el candidato del PP a las elecciones del 27S Xavier García Albiol, el mismo que exhibió carteles en los que apostaba por “la limpieza de Badalona”, ciudad de la que fue alcalde. Amigo de los rumanos y de la comunidad islámica de Badalona, Albiol y Trump son los Zipi y Zape de la xenofobia y bien podrían protagonizar juntos discursos memorables. Aunque no hay que olvidar a Jorge Fernández Díaz, menos esperpéntico que Albiol, que también ha tenido sus momentos de gloria: “A los críticos con las devoluciones en caliente, que me den su dirección y se los enviamos a sus casas”. Así, el actual Ministro de Interior hacía alusión a las devoluciones de migrantes en la valla de Melilla, una práctica ilegal, denunciada por organismos de la UE.

Nunca hay disculpas. El candidato del Partido Republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, está convencido de que los latinos y las mujeres le votarán e insiste en “la construcción de un muro en la frontera de México a Estados Unidos sufragada por el estado mexicano”. Este juego de la discriminación es muy viejo y cutre, como todos y todas que lo promueven.

“Creo que el odio es un sentimiento que solo puede existir en ausencia de toda inteligencia” - Tenesse Williams, dramaturgo estadounidense.