Dominion: el documental que te mostrará el sufrimiento diario de los animales en las granjas

Hemos crecido con el uso, abuso y explotación sobre los animales, hemos incluso aceptado que el destino irrevocable de la mayoría es la muerte y hemos llegado a apartar la mirada ante su sufrimiento. Pero, afortunadamente, cuanto más tiempo pasa, menos razones nos quedan para justificar todo esto. Ahora tenemos información e imágenes que nos revelan la existencia de un maltrato animal que, sin haberlo querido, muchos hemos hecho posible durante toda nuestra vida, y el documental Dominion será el próximo que nos lo recordará en su estreno mundial del 29 de marzo. 

Se trata de una pieza escrita y dirigida por Chris Delforce, grabada en Australia y que muestra de forma muy realista el modo en que las personas atentamos contra los derechos de los animales a partir de seis vertientes que retratan nuestra relación con ellos: vida salvaje, mascotas, investigación científica, entretenimiento, vestimenta y alimentación. Todo ello a partir de imágenes capturadas por un drone aéreo que nos enseña la colosal cantidad de animales que la industria cárnica está matando y otros planos que muestran animales privados de libertad, que reciben golpes que les hacen sangrar y que con sus ojos dicen a las cámaras: "siento el amor y el dolor tanto como vosotros".

Es normal que estas imágenes puedan herir nuestra sensibilidad si tenemos en cuenta que cientos de ellas son el resultado de las investigaciones de años de la ONG Aussie Farms, que trabaja para denunciar el abuso y explotación que sufren los animales. Un modo de poner sobre la mesa lo que muchos no quieren ver, pero que, obviamente, describe a un sistema que ahora es demasiado difícil no poder condenar.

El proyecto ya ha calado en todos los que lo han hecho posible y que son la multitud lo ha financiado con 19.000 dólares en una campaña crowdfunding, así como varios organismos animalistas, como Shaun Monson (Earthlings), Animal Liberation Victoria y Animal Liberation TM, que también han hecho sus aportaciones. Ahora toca esperar que cuando se proyecte en Madrid y Barcelona, todos nosotros podamos empatizar aún más con un dolor que nunca debería haber ocurrido.