Las desapariciones en Asturias hacen que las mujeres se organicen para no ir solas por la calle

El 8M se escuchó por toda España el rugir de un incontable número de mujeres que reclamaban igualdad. Fue un acontecimiento insólito que dejó muy claro que las mujeres no piensan seguir siendo personas de segunda ni vivir relegadas. Pero, aun así, la violencia sigue persiguiéndoles. En las últimas tres semanas han desaparecido en Asturias tres mujeres, y una de ellas fue hallada muerta en la localidad de Navia el pasado martes con signos de violencia.

Se llamaba Paz Fernandez, tenía 43 años y hacía regularmente escapadas con sus amigos, uno de los cuales acabó asesinándola a base de golpes en la cabeza y en el cuello. El asesino nunca se registró en los hoteles en los que se hospedaban juntos, pero las pistas que Paz dejó en su móvil han ayudado a la Guardia Civil a detener a un hombre. Ahora, se tiene que determinar si es él quien acabó con su vida. 

Ahora Asturias puede sentir más alivio, pero no acabar por completo con el terror que sienten sus vecinos porque los casos de las dos mujeres desaparecidas, Lorena Torre y Concepción Barbeira, siguen sin resolverse. De hecho, en Navia muchas mujeres, que van a trabajar muy temprano o muy tarde, se están organizando para no ir solas por la calle y así evitar ser las próximas víctimas. "No me puedo quitar de la cabeza la idea de que un asesino anda por aquí", asegura al mismo diario Marga.

Emilio González, la segunda persona que notificó el hallazgo de Paz, tampoco puede sacarse de la cabeza el momento en el que vio al cadáver flotando en el pantano en el que fue hallada. "Parecía de cera, era terrible, estaba boca abajo, con el vestido recogido por encima de la cintura, sin ropa interior", recuerda Emilio sobre una trágica estampa que se ha grabado en su memoria. La misma que nos recuerda que aún nos falta mucho camino para que la violencia de género no sea motivo de preocupación para las mujeres de todo el mundo.