La dejó de la forma más rastrera y ahora ella será su nueva jefa

No es que llevasen unos meses whatsappeando cuando uno de ellos de repente dejó de escribir, esta pareja llevaba tres años de relación y dos de convivencia. Durante unas vacaciones de Navidad en las que ella había ido a visitar a su familia, él decidió hacer las maletas y desaparecer sin dejar ni siquiera una nota. Lo que se llama un ghosting en toda regla y de los más execrables que se hayan podido ver. Ahora, 10 años más tarde, resulta que se ha dado cuenta que es la directora del colegio en el que va a empezar a trabajar.

"No tengo ni idea de cómo gestionar esta situación. Está claro que será vergonzoso, pero también tendré que estar bajo el mando de mi ex", explica este profesor de matemáticas en el blog Ask the manager recogido por el diario inglés The Independent.  El hombre muestra su arrepentimiento por lo que hizo y se lo achaca a la juventud y también dice que, con el curso escolar a punto de empezar, le es absolutamente imposible encontrar otro trabajo en su ámbito.

"Simplemente quería evitar verme metido en una separación dramática", continua diciéndole a la bloguera y asesora Allison Green que responde a preguntas sobre conflictos laborales. Resulta que aceptó un trabajo en otro país y simplemente desapareció. Describe a su novia Sylvia como "una persona bastante emocional que se obsesionó con la relación" y añade: "incluso llegó a montar varias escenas con mis padres y amigos".

Ante esta consulta la bloguera se muestra bastante horrorizada y contundente: "No me extraña que contactara a tu familia y amigos, probablemente ni siquiera sabía si estabas vivo o muerto". Además señala que, si a él esta situación le preocupa, habría que imaginar la reacción de ella cuando se entere. "No es razonable pedirle a Sylvia que dirija a una persona con la que tiene una historia como esta", dice Green. Por lo que le recomienda que se adelante al principio del curso escolar y hable con ella, aunque le augura pocas posibilidades de que pueda seguir conservando el trabajo. También le advierte de que sus disculpas van a sonar tremendamente interesadas. Ha tenido 10 años para pedirlas y solo lo hace ahora que le afecta a nivel laboral, pero es la única opción que le queda, lo demás es asumir las consecuencias de sus actos.

Evidentemente el caso ha provocado un gran shock entre los lectores del blog y tiene miles de comentarios, la mayoría de ellos mostrando indignación e incredulidad por la desfachatez del que consulta y muchos evocan el karma, que no tiene memoria para devolvernos el daño que hemos hecho.