No dejes que el estrés acabe con tu vida personal

El trabajo, los estudios, las responsabilidades familiares o el mero hecho de vivir en un ecosistema de rascacielos, tráfico y polución causan a menudo estragos en nuestras vidas de forma continua. Además, no tener trabajo o tenerlo en una situación precaria, tratar habitualmente con gente tóxica o no tener tiempo para absolutamente nada hace que nuestra salud mental cada vez se vaya resintiendo más.

Aunque podamos darnos cuenta de que estamos estresados y de que necesitamos un break, acabamos acostumbrándonos al agotamiento perpetuo. Sin embargo, sí que es posible reducir los niveles de estrés, liberar tensiones y despejarnos en el día a día realizando actividades diversas. Vamos a describir algunas de ellas y analizaremos las razones por las que estas pueden reducir nuestro desgaste:

Deporte

Es el remedio por antonomasia para casi todos los males. Reduce la producción de cortisol, la llamada hormona del estrés, y aunque sea paradójico, ayuda a cansarnos menos tanto en los trabajos manuales como, sobre todo, en los mentales. Caminar, correr o hacer esfuerzos físicos nos permite destensar los músculos y airear la mente, consiguiendo con ello mayor resistencia al agobio y, a largo plazo, a disfrutar de una mayor felicidad.


Meditar

O hacer pilates, yoga y otras actividades encaminadas a hacer desaparecer o minimizar el estrés diario y la falta de adaptación con nuestro entorno. Podría decirse que meditar es hacer filosofía sobre nuestra propia vida, que acompañada de otras actividades en movimiento nos pone en armonía con la naturaleza, nos otorga organización a nuestra vida y además nos enseña a tomarnos las cosas mejor. Muchas veces nuestros problemas derivan de cómo percibimos las situaciones de conflicto.


Duerme

Dormir o descansar es otro de los tópicos sobre la mejora en la salud mental, pero tiene su base científica, ya que durante el sueño (recuerda, 7-8 horas al día) regeneramos nuestro cerebro, absorbemos todos los conocimientos y tareas aprendidas durante el día y, a su vez, nos preparamos emocionalmente para el día siguiente. Podemos dormir y relajarnos a lo largo del día (la siesta reparadora que no sobrepase en ningún caso la media hora),pero es durante la noche cuando el cuerpo se relaja. Asimismo, dormir bien está asociado con las mejoras en las defensas frente a las enfermedades. Pero eh, tampoco  te vengas arriba ahora.  dormir en exceso tampoco es saludable.


Come bien

Uno de los tiempos que más importancia deben tener es el de la comida, a menudo descuidado por las tareas laborales o las responsabilidades. Es vital dedicar al menos una hora a comer bien (sano, lentamente y degustando bien los alimentos). Lo que nos distingue de otros animales es la capacidad de elaborar y disfrutar de la comida. Además de lo anterior, resulta fundamental introducir alimentos frescos y naturales en nuestra dieta como ensaladas, pescados, productos semielaborados y proteínas vegetales. La comida rápida, las carnes y comidas copiosas y basura redundan en un mayor malestar y lentitud mental.


Planifica tu tiempo

Planifícate bien para poder aprovechar al máximo tu tiempo libre. Dedica tus horas a lo que más te gusta: ver películas, música, cine… y haz que sean provechosas para distraerte.

Pero sobre todo dedica tu tiempo a estar con la gente a la que quieres y te gusta, ya que serán ellos los que alimenten tus ganas de vivir y acrecentarán tu motivación, ayudándote así a liberar endorfinas.