¿Quién decide si un violador está listo para volver a la calle?

El "maestro de gimnasia" está condenado a 271 años, pero podría salir de la cárcel este viernes

Un equipo de la cárcel de Albolote, en Granada, está debatiendo estos días una cuestión que tiene nervioso a todo el país: la puesta en libertad de un violador en serie condenado por 13 agresiones sexuales (y otros 11 intentos) hace 20 años. El conocido como "profesor de gimnasia" está condenado a 271 años por la suma de los delitos, pero la condena final fue de 20, el máximo permitido en ese momento. Ahora, podría salir en tercer grado (solo tiene que ir a la cárcel a dormir) este mismo viernes 13 de septiembre, aunque, si las deliberaciones se extienden, tendrá que esperar hasta el próximo día 20.

Pero, ¿qué es exactamente lo que están debatiendo los funcionarios que llevan su caso? Uno de los temas más peliagudos del sistema penitenciario español es el concepto de reinserción. En teoría, las cárceles están diseñadas para que, al final de su condena, los presos puedan volver a la sociedad. Es decir, si estás condenado a 20 años, ese debería ser el tiempo que necesitas para corregir tu comportamiento y ser capaz de readaptarte a la comunidad. Pero en muchos casos, aparecen las dudas. De hecho, el equipo de la cárcel cree que este hombre no ha demostrado de forma suficiente que no va a reincidir, sobre todo por lo grave que fue su caso.

Se trata de uno de los principales depredadores sexuales que ha habido en España, según varios medios que cuentan cómo entre 1997 y 2002, mientras vivía sin sospechas con su novia de toda la vida, con la que se casó, y trabajaba dando clases de educación físico en un colegio concertado, fue violando sistemáticamente a sus víctimas: todas ellas, chicas rubias de 18 a 23 años, además de una menor, según el Diario Sur. Ellas ya han advertido de que les da miedo que este hombre vuelva a pisar la calle, aunque tenga una orden de alejamiento de otros 15 años por cada una de ellas.

Juan Carlos lleva en la cárcel desde 2002, cuando entró de forma preventiva al ser detenido y su condena fue la más larga impuesta por la Audiencia Provincial de Málaga en su historia. El modus operandi era premeditado: estudiaba los movimientos de sus víctimas y luego las violaba en sus casas, cuando estaban solas. Los 20 años terminan en 2022, por lo que ya ha cumplido tres cuartas partes de la pena y deberá estar en un centro de reinserción, donde tendrá que participar en actividades y formación para ir volviendo a la calle de forma progresiva.

La base de la discusión está en que Juan Carlos ha tenido un buen comportamiento en la cárcel, con trabajo, sin incidencias graves (ha hecho incluso un curso para agresores sexuales) y ya ha disfrutado de cuatro permisos que ha respetado con puntualidad. El juez considera que ha mostrado "empatía" y "arrepentimiento con sus víctimas". Estos son los argumentos que pesan a favor de su "semiliberación". Es un procedimiento normal que funciona prácticamente siempre, pero no siempre. "Normalmente hay alrededor del 4 o el 5% de los casos que se consideran irreductibles y siguen siendo peligrosos después haber cumplido su condena", explica el psicólogo forense Àngel Cuquerella, "suelen ser los que no quieren hacer cursos, tienen un perfil psicopático y creen que no tienen la culpa de nada".

Nadie es capaz de leer el futuro, pero las instituciones se arman de expertos para tratar de evitar que haya reincidencia. Aunque nuestra rabia nos retuerza por dentro, en este caso, Juan Carlos ha cumplido su condena y seguirá tutelado un tiempo más, pero si sigue por el camino marcado, acabará en la calle, esperemos, con la lección aprendida.