Curiosidades Sobre Las Fiestas De San Fermín

¡7 de julio, San Fermín! Ya lo dice la canción. Todos conocemos estas tradicionales fiestas de Pamplona que destacan por los encierros y que cada vez atraen a más turistas venidos de todas partes del mundo durante una semana. Estos festejos son aplaudidos por muchos, al considerarlo parte de la historia y de la cultura local, pero muy criticados por otros, principalmente las asociaciones anti-taurinas que ponen en jaque su crueldad animal. En cambio, hoy te contaremos una serie de curiosidades que quizá no supieras.

Origen

¿De dónde vienen los Sanfermines? Aunque su forma haya evolucionado mucho, en sus inicios era una manera de rendir homenaje a San Fermín, el patrón de Navarra. Este fue un mártir al que asesinó el Imperio Romano. Tradicionalmente, su día se conmemoraba el 10 de octubre y consistía en una procesión en honor al santo. No obstante, como otoño no era una época en la que la meteorología soliera acompañar, en 1591 se decidió trasladar a verano para que brillara un poco más de sol.

El porqué de los toros

Esta festividad navarra se encuentra en el calendario en medio de otros santorales importantes de la zona; San Juan se celebra el 24 de junio y Santiago el 25 de julio. Y, teniendo en cuenta el fervor religioso que reinaba en Europa hace más de 400 años, San Fermín se presentó como una oportunidad para que los ganaderos de la comarca acompañaran los festejos y trasladasen a sus toros. Poco a poco, estos animales estuvieron más presentes en las fiestas de los pamploneses y se fueron consolidando los encierros que recorrían sus calles hasta convertirse en lo que es hoy en día.

Fiesta de machos

Hasta principios del siglo XX, solo los hombres podían participar en este festejo taurino porque se consideraba una forma de demostrar la hombría. Las mujeres, a las que tradicionalmente se las ha visto como el sexo débil, estaban vetadas y no podían correr delante de los toros. Pero esto ya ha quedado atrás.

Vestimenta

Hay que llevar camisa y pantalón blancos con un pañuelo rojo al cuello, o al menos así lo exige la tradición navarra. Pero, ¿sabrías decir por qué? El origen recae sobre el mártir de San Fermín, que murió decapitado, de modo que es una forma de representarlo con estos colores.

Así que, con mucho cuidado, si estos días te plantas delante del novillo de 500 kilos y con astas puntiagudas, no deja de ser extremadamente peligroso. Mientras tanto, que reine el ambiente festivo; ¡Viva San Fermín, Gora San Fermín!

Crédito de la imagen: framework.latimes.com