Cuatro muertos y 40 heridos en el atentado en los alrededores del parlamento en Londres

La policía británica realizó esta madrugada una operación en las ciudades de Birmingham, Londres y otros puntos del país con motivo del ataque terrorista perpetrado en la tarde de ayer (14:40 hora local) en los alrededores del Parlamento y que se saldó con cuatro víctimas mortales —entre ellos el agente de policía Keith Palmer y el presunto terrorista— y 40 heridos, 29 de los cuales permanecen ingresados en el hospital.

De acuerdo con las informaciones proporcionadas por el alto mando de Scotland Yard, Mark Rowley, siete personas fueron detenidas tras las redadas desarrolladas en seis viviendas de la ciudad de Birminghan, en pleno centro del país, desde la cual se alquiló el todoterreno Hyundai con el que el atacante realizó un atropellamiento masivo sobre los viandantes en el puente de Westminster.

Precisamente, la cadena británica de noticias BBC divulgó a última hora de ayer una grabación en la que puede observarse la trayectoria del vehículo a lo largo del puente, así como la caída al río Támesis de una de las personas heridas en el ataque. Sin embargo, la imagen que dio la vuelta al mundo es la que mostró al supuesto terrorista —un hombre corpulento, completamente vestido de negro, con barba y de tez oscura— siendo evacuado en una ambulancia.

En cuanto a la identidad del presunto terrorista—la tesis de que el ataque está vinculado con el terrorismo internacional islamista es la que maneja por el momento Scotland Yard— no ha sido divulgada por los medios de comunicación británicos. Esto se debería a las instrucciones por parte de la policía metropolitana, que únicamente anunciará el nombre del atacante tras la conclusión de las primeras investigaciones.

Por su parte, la primera ministra Theresa May realizará un pronunciamiento en el Parlamento en el que homenajeará al agente Palmer y responderá a las preguntas de los diputados sobre el avance de las investigaciones. En la noche de ayer, May había realizado unas declaraciones desde su residencia- en el número 10 de Downing Street- condenando el ataque, el tercero de este tipo en la Unión Europea tras los atentados Niza y Berlin.

“Los terroristas eligieron atacar en el corazón de nuestra capital, donde personas de todas las nacionalidades, religiones y culturas se reúnen para celebrar los valores de la libertad, la democracia y la libertad de expresión (…) Avanzaremos todos juntos. Nunca nos rendiremos ante el terror. Y nunca permitiremos que las voces del odio y el mal nos separen”, declaró May quien llegó a tachar el ataque de “nauseabundo y depravado”.

El impacto del último ataque terrorista en el corazón de Europa se tradujo en numerosas muestras de apoyo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue uno de los primeros en ofrecer sus condolencias y la plena colaboración de sus servicios de inteligencia en las investigaciones para encontrar a los responsables. Más escueto, el presidente Mariano Rajoy utilizó su cuenta en Twitter para expresar su consternación: “España está con el pueblo británico. Condeno el ataque sufrido en las inmediaciones de Westminster”.