Si Crees Que Snapchat Es Una Marca de Cereales, Lee Esto

La primera clave para lograr entender Snapchat es dejar de intentarlo. Como tantas cosas en la era digital, o te subes a la ola o te quedas debajo en una burbuja (a veces es tentador) de aislamiento social. En mi caso, unirme a la manada ha sido más alternativo de lo que pensaba. Cuando les digo a mis amigos que me dedico a esto, las caras van desde 'comisura temblorosa aguantando una carcajada' hasta la misma de quién oye hablar kazajo o malayo. Obviamente, a mi abuelo ni he intentado explicárselo.

Pero nos guste o no, esta aplicación lo está petando por doquier, y 200 millones de usuarios activos al día lo corroboran. El 11% de la población digital de EEUU (que –sorpresa!- son la gran mayoría) usa Snapchat. De hecho, Facebook ya puso sus libidinosos ojos sobre esta perla de lo efímero en 2013. Y todos sabemos que cuando el gigante de Zuckerberg te quiere comprar, es que estás más cotizado que un fondant entre coles de Bruselas.

Y no es para menos, porque se publican cada día 500 millones de historias de Snapchat, y se ha calculado que se tardaría 158 años en ver esta cantidad de contenido. Pero aunque alguien quisiera no podría verlas todas porque las historias duran un solo día. Como la vida de una mariposa, como el contenido del informativo, como algunas historias de amor, como muchos propósitos de año nuevo.

Esta aplicación que empezó siendo un libreconducto de fotos picantonas (cuya existencia jamás desalentaríamos, por Dios, si vuestro deseo es seguir mandándoos fotos genitales, hágase) ahora además te permite relatar, contar, comunicar, ya sea como un diario visual o... como una herramienta más de transmisión de la información.

Manual para principiantes

Pero si, como yo hace un par de meses, nunca lo habéis usado, los pasos son sencillos:

1. Cuando abras la aplicación te aparecerá tu careto a punto para que te hagas una foto o te grabes. Si vas a la derecha encontrarás los contactos y a la izquierda las historias que cuelgan.

 2. Agregas un contacto por nombre de usuario. Cuidado que si buscas 'Código Nuevo' separado, no nos encontrarás, tienes que poner 'codigonuevo'.

 3. Ahora podrás o chatear con él en privado y mandarle Snaps (fotos o vídeos de máximo 15 segundos) en la parte izquierda.

 4. Pero también puedes hacer contenido público o ver en la derecha, en 'Historias', el que han publicado tus contactos, aunque solo te aparecerán ahí si han publicado algo ese día. Aquí también verás la parte de Discover, que por ahora es experimental y solo tienen algunos medios de comunicación norteamericanos.

5. En Snapchat no solo tienes que subir fotos o vídeos cortos inconexos, puedes crear tu propia historia acumulando fotos consecutivas o vídeos cortos, que durarán la friolera de 24h y que podrán ver aquellos que te hayan añadido.

Aunque este contenido desaparezca de vuestra cuenta, podéis guardar vuestras propias historias en el móvil, de forma que Snapchat se convierte en una forma más de edición espontánea de vídeo.

Y si todavía no congeniáis con el fantasmita blanco, referíos para más soporte técnico a los expertos de la generación milenial, ese primo o hermana pequeñ@ que Snappea a 1.000 por hora y en 5 minutos se han recorrido las historias de sus cuentas favoritas.

Tienen la capacidad innata de discernir en un par de segundos si el Snap les interesa o si pasan a la siguiente historia con un swipe, que es el martillo de juez de las aplicaciones móviles, véase Tinder, según me han contado, porque yo hasta ahí no he llegado y se me pasa el arroz. En fin, a espabilar, que si autoridades como Rihanna o la menos conocida Casa Blanca ya tienen Snapchat, no vais a ser menos.