Así han creado dos hermanos irlandeses una empresa de 9 mil millones de dólares

Patrick y John Collison nacieron en Limerick hace 28 y 26 años, respectivamente. De bien pequeños se mudaron a Dromineer, un idílico pueblo de la Irlanda rural, en el que ambos crecieron y se abrieron al mundo. Estudiaron en la escuela local, con poco más de 20 alumnos por clase. Su vida era sencilla y nada parecía aventurar el futuro que a estos dos hermanos les aguardaba. Antes de cumplir la mayoría de edad, sus padres sospechaban que estaban llamados a hacer algo grande. Y lo lograron al poco tiempo: tras hacer las maletas y viajar a Estados Unidos, los Collison crearon un revolucionario sistema de pagos online que en poco tiempo conquistó a las principales empresas de compraventa por Internet. Hoy emplean a más de 750 trabajadores y leen satisfechos cómo los informes de los analistas más importantes del país valoran su empresa en 9.200 millones de dólares. Esta es la historia de los que son, probablemente, los pelirrojos más ricos del mundo. 

Los Collison encontraron rápido su nicho de mercado. En vista de las increíbles sumas de dinero que genera anualmente el negocio de la venta por Internet, y de que los procesos de pagos no han evolucionado a la misma velocidad que estas cifras de negocio, se propusieron idear un sistema más sencillo y eficaz. Las empresas de venta online tienen que confiar en procesadores de pagos y pasarelas complejas, anticuadas, basados en softwares casi obsoletos. Por eso, Patrick y John comenzaron a investigar los mecanismos para simplificar y modernizar estos procesos. Arrancaron en 2010 fundando su empresa, Stripe, y estableciendo un nuevo sistema que conectase los sitios web directamente a las tarjetas de crédito y los sistemas bancarios. Haciendo fácil lo que hasta entonces era complicado. E, inmediatamente, enamorando a compañías como Facebook, que contrataron los servicios de Stripe, y Amazon, que también confía en el ingenio de estos hermanos desde hace unos meses. 

No fue este su primer éxito. Nada más desembarcar en Estados Unidos, donde Patrick comenzó a colaborar con el Instituto Tecnológico de Massachusetts y John a estudiar en Harvard, comenzaron a idear aplicaciones para smartphones. Crearon una versión de pago para Wikipedia y ayudaron a eBay a administrar sus subastas con un nuevo sistema, que vendieron a la compañía por cinco millones de dólares en 2008. Pero lo mejor estaba por llegar: Stripe es hoy el motor financiero de más de 100.000 empresas de Internet. Almacena y gestiona información financiera clave de millones de usuarios, pelea contra los fraudes y sigue mejorando los softwares de miles de compañías. Y, aunque las cifras no son oficiales, algunos apuntan a que a través de la empresa de estos hermanos se gestionan 50 mil millones de dólares del comercio anual, de los que 1.500 millones se estarían convirtiendo en ingresos para Stripe en concepto de comisiones.

Ahora, Patrick y John se concentran por seguir sumando clientes. Y fijan su vista en los más grandes, en las compañías más titánicas del mundo. Tratan, en concreto, de convencer a Uber y a Airbnb, lo que supondría, definitivamente, alcanzar la cumbre. Además de batir otro récord: hacerlo antes de cumplir los 30. Por el momento, ellos siguen llevando una vida relativamente normal; acuden diariamente en bici a su lugar de trabajo, una oficina del distrito de SoMa, uno de los nidos de innovación y startups más grandes del mundo, en la ciudad de San Francisco. Alquilaron ese espacio hace dos años, que hasta el momento ocupaba la empresa Dropbox. El fin de semana, Patrick toma clases de derecho y John, de física. Todo mientras reciben 25 céntimos de euro por cada transacción que se realiza por Internet utilizando su sistema.