Cosas Que Tiene Que Aprender El Sistema Educativo Español Del De USA

Es curioso ver cómo España está llena de jóvenes con carreras y másteres en la cola del paro. Casi hemos llegado a ese punto en el que deberíamos pensar: ¿necesito una carrera para encontrar trabajo en España? La gente, antes de pensar a qué le gustaría dedicar su vida, piensa qué carrera va a estudiar en la universidad.

A pesar de los esfuerzos realizados para mejorar la educación de los alumnos españoles, el sistema cae siempre en el mismo error: se han empeñado en transmitir conocimientos y han relegado a un segundo plano la transmisión de valores, el sentido crítico, el esfuerzo y la enseñanza participativa.  Tenemos la ambición, las prioridades y las ganas mal enfocadas. Para nosotros, ir a la universidad es simplemente una etapa más en la vida que, en muchas ocasiones, no nos aporta mucho más que un título que colgar.

Establecemos si una carrera es "mejor o peor" en función de la importancia o nivel que le atribuimos socialmente:

1. Ingenierías y salud.

2. Biólogos, veterinarios, arquitectos, abogados, economistas...

3. Artes gráficas, bellas artes, danza, música...

El enfoque no está bien. Algo falla. Todas y cada una de ellas deberían ser igualmente consideradas y potenciadas tanto por los gobiernos como culturalmente.

En Estados Unidos, existen más de 2.000 universidades con estudios de más de cuatro años, y cada una posee una identidad única y emblemática. Cada una define sus propias metas, sus énfasis y sus normas de admisión. Las universidades de "artes liberales", por ejemplo, hacen énfasis en la excelencia de la enseñanza de temas tales como humanidades, ciencias naturales, ciencias sociales e idiomas. 

Creo que existen algunos aspectos que deberíamos aprender de su sistema educativo:

1. Sistemas educativos más avanzados

Es el país con más instituciones de educación superior y con un gran nivel en todas ellas. La cantidad y variedad de colegios y opciones disponibles hacen del sistema educativo estadounidense el más amplio en capacidad de elección. La gran variedad provoca gran competitividad entre los centros y les obliga a mantener unos índices de calidad muy altos. En España, casi todos los centros ofrecen básicamente lo mismo con programas casi calcados que hacen que los alumnos elijan el centro más cercano para estudiar y minimicen la experiencia vital.


2. Sus proyectos de investigación gozan de gran reconocimiento internacional y los profesores del sistema universitario son líderes reconocidos en sus campos de trabajo

Esto es una gran motivación para hacer de tu camino profesional un camino de descubrimientos. En España, hacer un doctorado no resulta de lo más atractivo, puesto que no está ni reconocido ni potenciado por el sistema. Estados Unidos no es el único país que sabe que debe promover esto; otros como Nueva Zelanda apuestan fuertemente por ello. Los doctorados en Nueva Zelanda, por ejemplo, son subsidiados por el Gobierno incluso para estudiantes internacionales. Este es un beneficio único que ofrece el país oceánico para atraer estudiantes de doctorado de todo el mundo a las universidades públicas.


3. Prestigio de las universidades

Para que un centro de educación superior de Estados Unidos pueda ser acreditado para tener reconocimiento posterior, debe cumplir criterios de calidad. Estudiar en uno de ellos es señal de estar haciéndolo en un buen lugar.

Los mejores centros norteamericanos, Harvard, MIT o Princeton, invierten unos 150.000 euros por estudiante y año. Oxford y Cambridge, ya en Europa, no pasan de los 50.000 euros. Mientras, en las universidades españolas esta inversión es cinco veces menor de promedio que las británicas, con unos 10.000 euros por estudiante (también es cierto que la diferencia de precio de las universidades es igual de abismal).

Pero no todo es dinero, la gran apuesta por los programas deportivos y becas asociadas funcionan también como ventaja competitiva e imán diferenciador: las universidades se pelean por becar a las futuras estrellas de las principales ligas solo para tenerlas en su orla y atraer con ello a más alumnos.


4. Flexibilidad en los planes de estudio

Su sistema de estudios es flexible, y cada alumno puede decidir qué cantidad de asignaturas cursar cada semestre, qué cursos adicionales realizar, etc. En España los estudios están muy estandarizados, y en las universidades privadas incluso tienen mayor poder de elección de optativas aquellos que antes han pagado por la matrícula por encima de las calificaciones finales.


5. Variedad cultural

Sin duda el interés de los americanos por el intercambio cultural hace que sean muy receptivos a alojar en sus familias y colegios a estudiantes extranjeros, con especial afinidad por los europeos. Precisamente, el prestigio de las universidades atrae a una gran variedad de estudiantes de otras culturas que sin duda enriquecen la experiencia y el sistema.