El corto ‘Miedo’ grita por todas las veces que alguien o algo te hizo odiar tu cuerpo

Cinta ha decidido enfrentarse a todos los miedos que ha tenido desde pequeña. Se ha enfrentado a todo lo que, como mujer, le han dicho que tenía que ser pero no es. A todas sus imperfecciones, a sus manchas, a su celulitis, sus estrías, a su vello. Cinta se ha enfrentado al 90-60-90 y ha ganado por todas. Cinta Tort (Zinteta) es la artista barcelonesa que ha ideado y protagonizado el corto Miedo en el que refleja cómo la industria y la sociedad todavía se unen para controlar la autoestima de las mujeres, haciendo que desprecien sus cuerpos y haciéndolas débiles a cada anuncio, a cada frase y mirada.

"Nace con la necesidad de hacer una crítica social sobre la imposición de los cánones estéticos establecidos", dicen sobre su obra Zinzeta y Yaiza de Lamo, su productora, en su canal de Vimeo. En el vídeo, Tort se desnuda poco a poco mientras una voz narra cómo las mujeres llegan a despreciarse a sí mismas por no tener cuerpos perfectos. Con un rotulador, señala cada imperfección que le hace sentirse más débil, menos importante.

Tort define la presión estética que sufren las mujeres como un tipo de violencia. "Que nos oprime en el sistema patriarcal en el que vivimos y que no debemos ignorar", completa Zinzeta en declaraciones a  Buzzfeed.  Una violencia estructural y sutil que sigue diciéndoles que no son lo suficientemente altas, guapas, delgadas o femeninas y por la que muchas siguen cayendo en trastornos alimentarios y gastan gran parte de su dinero en tratamientos para 'perfeccionarse'. 

El corto ya se ha convertido en un símbolo."Me han escrito muchísimas mujeres diciendo que se han sentido muy identificadas y que el vídeo les ha ayudado", cuenta la artista. Muchos la han llamado valiente por ser ella misma la imagen del vídeo, por desnudarse y por huir, literalmente, de todos esos miedos y prejuicios que le decían que valía menos por su cuerpo. Tort ha dicho en alto lo que muchas mujeres sienten y que tiene que empezar a cambiar. Y lo mejor, ha hecho mucho para cambiarlo.