Consumir las mismas marcas podría ser la clave para una relación duradera, según un estudio

Para las personas que llevan muchos años dando bandazos en el amor, es habitual terminar fijándose en las similitudes que tienen con cada nueva persona que conocen. Buscan a alguien compatible a quien querer y que su relación no termine convirtiéndose de nuevo en otra ruptura dolorosa. Sin embargo, hay algo de lo que la mayoría se olvida de preguntar cuando está tomando una caña en la primera cita: ¿qué marcas sueles comprar? Aunque pueda sonarte raro o frívolo, un estudio del Journal of Consumer Research asegura que coincidir en las marcas que compra la pareja es un factor importante para afianzar una relación a largo plazo. ¿Pero por qué?

(c) Cultura/Robin James

Como es lógico, estarás pensando que las creencias religiosas o políticas serán más importantes a la hora de escoger pareja. Pues lo son, pero según los autores del estudio, de forma distinta. Mientras que estas hacen que a menudo ni siquiera empieces una relación con esa persona que consideras opuesta, consumir distintas marcas en muchos aspectos de la vida supondrá conflictos a largo plazo. Pequeñas discusiones que no tendrán la misma importancia para los dos miembros de la relación. 

Siete investigadores de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, Estados Unidos) realizaron una serie de seis experimentos para llegar a estas conclusiones. En ellos, 63 parejas contestaban a una serie de preguntas sobre qué marcas consumían, qué creencias políticas o religiosas tenían y otro tipo de elecciones 'básicas' para la compatibilidad de dos personas. Además, contestaron a preguntas sobre cómo de satisfechos se encontraban con su vida y su relación. Después, los científicos analizaron la compatibilidad de los miembros de cada pareja y, para su sorpresa, las parejas que decían estar felices con su vida (y su relación) coincidían con su pareja en el consumo de marcas mucho más a menudo que en las creencias ideológicas.

Además, tras un segundo experimento del mismo tipo –esta vez con 104 parejas a las que preguntaron también sobre su satisfacción amorosa del tipo ‘puedo conseguir que mi compañero escuche lo que digo’–, no encontraron relación entre la compatibilidad de marcas y la satisfacción vital de las personas con un 'poder' alto en su relación. Es decir, aquellas que dijeron sentirse escuchadas y atendidas por su pareja. Sin embargo, sí existió una coincidencia mayor entre la compatibilidad de marcas y la insatisfacción emocional para las que se sentían poco atendidas o queridas. Al parecer, y según Gavan Fitzsimons, profesor de marketing y psicología y coautor del estudio, consumir una marca (o muchas) que no gustan "lleva a este sentimiento gradual de miseria y que no está obteniendo lo que quiere, nunca".

Así que a lo mejor es hora de que empieces a incluir en tu perfil de Tinder las marcas que más feliz te hacen (todo el mundo es de Cola Cao o Nesquik) o , al menos, empezar a fijarte en qué marca de cerveza pide ese nuevo ligue que parece perfecto. Podría no ser algo tan descabellado.