Las Claves De La Declaración De Jordi Pujol

El hombre que dirigió la Generalitat entre 1980 y 2003 ha declarado este martes como imputado por blanqueo de capitales y fraude fiscal junto a su esposa, Marta Ferrusola, y tres de sus hijos (Marta, Mireia y Pere). El ‘expresident’ compareció delante de la jueza que investiga los fondos ocultos de su familia y reiteró, como había asegurado anteriormente, que el capital oculto durante 34 años en Andorra procede de una herencia paterna.

Estas son las claves de la declaración de Jordi Pujol:

1. Herencia Paterna

Tal y como había asegurado en la carta pública el pasada 25 de julio del 2014, Pujol reiteró que ese dinero era del legado de su padre, Florenci Pujol, que lo había ganado con la compraventa de dólares durante el franquismo.


2. Sin documentos

A pesar de referirse en más de una ocasión a unas supuestas cartas manuscritas que había envíado su padre a su mujer, Marta Ferrusola, y que dejarían claro el orígen del dinero que tenía la família Pujol en Andorra, el ‘expresident’ no presentó ningún documento de estas características en el juzgado.


3. Triplicación de los fondos

Pujol indicó que el dinero oculto no procedía "de la corrupción” y que el aumento que habían sufrido esos fondos había sido gracias a que el capital inicial fue invertido en productos financieros que les administraba un gestor bancario. La jueza preguntó por qué no habían aportado el extracto de los movimientos bancarios que avalarían su versión, pero el imputado dijo que no se le había ocurrido.


4. Tres gestores

Al ser preguntado por quién gestionaba los fondos, Pujol aseguró que en primer momento fueron administrado por Delfí Mateu, un antiguo alto cargo de Banca Catalana, ya fallecido. Después, a partir de 1989, esta labor pasó a manos de su primo Josep Pujol Figa, que lo aceptó durante unos meses pero acabó renunciando. Y finalmente, quién se hizo cargo de esos depósitos andorranos, fue su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.


5. Miedo a la opinión pública

Por último, aseguró que decidió no regularizar ese dinero ante la Hacienda española y optó por desvincularse de él por “miedo” a que su imagen política quedase dañada por la repercusión mediática negativa.