La clave evolutiva por la que tu perro te parece tan adorable

Han desarrollado músculos faciales muy similares a los de los seres humanos

Existen aproximadamente 8,7 millones de especies animales en la Tierra, según una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Hawaii. Y, aunque algunas son tremendamente cutes, y te provocan un irrefrenable deseo de achucharlas, ninguna de ellas puede hacerte sentir lo que te hace sentir tu perro. Y no es extraño: los perros han evolucionado junto a los seres humanos y ambas especies han creado un gran vínculo emocional. Uno que, según un nuevo estudio, se consolida gracias a que los perros han desarrollado unos músculos faciales muy parecidos a los tuyos. Puedes ver las emociones en sus caras.

En concreto, cuentan desde Gizmodo, "el equipo examinó muestras microscópicas del tejido muscular provenientes de diversas razas de perro y las comparó con muestras del mismo tejido provenientes de lobos grises" para localizar fibras rápidas, unas fibras musculares con mayor capacidad de contracción y responsables de las expresiones faciales en los humanos. El resultado fue claro: "tanto los lobos grises como los perros tienen fibras rápidas, pero el porcentaje de estas es sustancialmente mayor en estos últimos". Entre un 41 y 70% más, lo cual permite a tu adorable mascota mostrarte cómo se siente sin tener que decir una palabra.

El por qué de esos ojitos irresistibles

Por ejemplo, y según agregan desde este mismo medio, estas fibras rápidas presentes en los músculos de la cara de tu perro son las que le permiten "modular la apertura de los ojos para poner, entre otras cosas, ojos de cachorrito abiertos de par en par". Esos ojitos a los que no puedes resistirte y que te hacen dejarlo subirse al sofá o darle un trocito de lo que sea que estés comiendo. Pero esto no comienza en ti. Es la herencia de un proceso que comenzó hace unos 40.000 años. En palabras de Anne Burrows, una de las autoras, "los resultados ayudan a conceptualizar lo que los paleolíticos valoraban a la hora de domesticar lobos".

Preferían aquellos con mayor capacidad de transmisión de emociones. Así, miles de años de selección humana hicieron que los perros "evolucionaran para dotarse de herramientas naturales con las que comunicarse con nosotros". Y no solo las expresiones faciales. Según los científicos responsables del estudio, y como repiten desde Gizmodo, "esta evolución de los músculos faciales probablemente haya influido también en el amplio repertorio de ladridos que tienen estos animales". Los lobos, sus antepasados directos, pueden aullar y soltar breves ladridos, pero los perros se comunican con una cantidad enorme de ellos.

Un lenguaje "casi" humano

Y aquí entramos en el terreno de la elucubración. "El equipo especula con la posibilidad de que los cambios musculares hayan dotado a los perros de un lenguaje propio y diferenciado pensado para comunicarse con nuestra especie". Es decir, que en algún momento los perros desarrollaron una mayor capacidad para transmitirnos información a nosotros que a los propios lobos. A fin de cuentas éramos, somos y seremos sus compañeros de vida. De momento, los mismos científicos están preparando ya otro estudio para analizar la motricidad de las orejas de los perros y su influencia en el vínculo humano-perro.