La ciencia desmiente eso de 'si te he visto, no me acuerdo' del sexo de una noche

Boca seca, dolor de cabeza, torpeza en los movimientos. Resaca mortífera, en definitiva. Pero hay que sumarle algo más: no estás en tu casa. De hecho, no sabes ni dónde estás. Te has despertado en una cama que no es la tuya. Has vivido una noche de pasión desenfrenada con ese chico de la barra que no dejaba de buscarte o con esa chica que, desde la pista, no paraba de guiñarte un ojo. Y ahora toca recoger tu ropa del suelo sigilosamente y salir a la calle para enfrentarte a la dura luz del sol del domingo y coger el bus mientras intentas esquivar las miradas de aquellos con los que te cruzas. No le volverás a ver, porque ha sido cosa de una noche. ¿Seguro? Un reciente estudio afirma que no, que la mayoría de los que tienen sexo 'de una sola noche' buscan, en un alto porcentaje, mantener el contacto con el otro, pretendiendo tal vez que ese torbellino de pasión se convierta en algo más estable.

El equipo de expertos de la clínica británica DrEd ha elaborado una encuesta sobre cómo se comportan los jóvenes norteamericanos y europeos en el contexto de los encuentros sexuales espontáneos. Escogieron a 1.000 voluntarios, 500 estadounidenses y 500 europeos, y les pidieron que respondieran a un completo cuestionario sobre su actividad. Y los resultados comenzaron a hablar al instante: aproximadamente un 70% de los europeos aseguraron mantener contacto posterior con sus conquistas, comenzando así a desterrar la idea del 'si te he visto, no me acuerdo'. En el caso de los americanos, la cifra no se queda atrás: casi el 60% sigue hablando con el otro después de compartir su noche. 

¿Para qué? Normalmente, para repetir el encuentro pero, además, para estudiar la posibilidad de transformar esas citas en una relación algo más estable y duradera. Y también para ahondar algo más en el perfeccionamiento de sus encuentros sexuales: entre el 30 y el 40% de los hombres aseguraron sentirse satisfechos, mientras que aproximadamente tan solo el 17% de las mujeres afirmaron lo mismo.

El estudio también ha servido para analizar la recurrencia de esta tendencia de sexo 'express'. De las 1.000 personas encuestadas, el 66% afirmó haber tenido noches de este tipo, aunque la mayoría prefiere mantenerlo en secreto y no presumir de ello por pudor. En torno al 30% de los encuestados confesaron que preferían guardar su secreto por temor a ser reprobados por sus amigos, lo que el estudio sirvió para constatar que todavía da cierto apuro aquello de subir a casa de desconocidos para compartir unos momentos de placer anónimo.