China plantará bosques del tamaño de Irlanda para luchar contra la contaminación

En un intento por dejar la primera posición como país más contaminante y deforestado del mundo, China anunció el pasado viernes su intención de plantar nuevos bosques en 2018 que aumentarán notablemente la cobertura forestal del país. Según informó Daily China, las nuevas plantaciones serán de al menos 6,6 millones de hectáreas, aproximadamente el tamaño de Irlanda, y que forman parte de los planes a largo plazo del gobierno chino para mejorar el medio ambiente, el cambio climático y terminar con la extrema contaminación del aire que vive el país. 

El jefe de la Administración Estatal de Silvicultura de China, Zhang Jianlong, explicó que el gigante asiático tiene como objetivo ampliar notablemente el área forestal del país, que actualmente supone el 21,7% de su masa terrestre, hasta un 23% en 2020 y hasta el 26% en 2035 . Para hacerlo, se plantarán nuevos bosques en la provincia nororiental de Hebei (que rodea por completo la ciudad de Pekín), la provincia de Qinghai en la meseta tibetana y en el desierto de Hunshandake en Mongolia interior, una región autónoma en el norte.

"Las empresas, organizaciones y talentos que se especializan en el trabajo ecológico son bienvenidos a unirse a la campaña masiva de verde del país", dijo Jialong. Con ello, China sigue la línea de políticas medioambientales que inició en 2014, cuando se vio acorralada por la contaminación crónica del aire de sus ciudades y tras décadas de talas indiscriminadas para reconvertir las zonas en tierras de cultivo. Algo insostenible a corto plazo como desveló un informe de la Universidad Estatal de Michigan.

La ciudad china de Nanjing acogerá la construcción de un rascacielos cubierto de árboles y plantas que producirán alrededor de 60 kilos de oxígeno cada día.

Debido a esa urgencia en su particular 'guerra contra la contaminación', el país ha convertido en prioritarias medidas como la limpieza de los ríos contaminados, la expansión de sus bosques o la penalización de las empresas contaminantes. Al contrario que el de Estados Unidos, país que emite más gases de efecto invernadero después de China, el gobierno chino está demostrando su compromiso en la lucha contra el cambio climático. Un trabajo duro y poco reconocido por el momento pero que, poco a poco, cosechará éxitos medio ambientales que traerán enormes beneficios a nivel internacional.