Chemtrails: ¿Nos Fumigan Desde El Cielo?

Estamos acostumbrados a esta imagen. A veces, hasta la fotografiamos para inmortalizar las líneas blancas antes de que se desvanezcan, como si se trataran de delicadas pinceladas de pintura blanca. Como sabéis, lejos del arte, son los rastros que dejan los aviones a su paso. Pero hay más. Muchos atribuyen parte de estas líneas a los chemtrails: rastros químicos distribuidos por el cielo con efectos en la naturaleza, el clima y, claro, los humanos. Los científicos se llevan las manos a la cabeza. Veamos que dicen los defensores de la teoría.

Primero debemos saber que los chemtrails o estelas químicas estarían compuestos por productos químicos, alejados de los contrails o rastros de condensación, rastros de vapor que producen las aeronaves comerciales y militares. ¿Cómo se diferencian? Los chemtrails son más gruesos, aparecen en alturas bajas y tardan horas en desvanecerse, contrariamente, los contrails se producen a partir de los 8.000 metros de altitud y se desaparecen con mas rapidez.

Los partidarios de la teoría aseguran que esta práctica se da con una frecuencia creciente. ¿Su objetivo? Control del clima, usos militares, comunicaciones, radares, guerras, propagación de enfermedades, sequías, alteración el ADN y esterilizar para detener la sobrepoblación. El documental "Cheimtrails, la guerra secreta" presenta varios documentos oficiales, como el Space Preservation Fact del 2001, presentado por un congresista ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que proponía la prohibición de una serie de armas, entre ellas, las estelas químicas, una prueba de que estos rastros existirían y serían tan peligrosos que se considerarían armas.

Los que apoyan esta teoría, argumentan que este fenómeno se inició en los años 90, ya que anteriormente no existían estelas de estas características. Otra evidencia serían los olores y las substancias después de que pasen las estelas, que indicarían la existencia de estos químicos. También apuntan que contribuyen a la modificación del clima, provocando sequías o inundaciones y al oscurecimiento global, ya que los rastros dificultarían la llegada de la luz del sol.

Two Soviet MiG-29 aircraft en route to an air show in British Columbia are intercepted by F-15 Eagle aircraft of the 21st Tactical Fighter Wing.

Una parte de la comunidad científica se muestra escéptica respecto a la existencia de las estelas químicas, considerando que se tratan de rastros de los aviones o de nubes. Para muchos, no es más que una teoría conspirativa. Ana Casals, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología Española (AEMET), explica en un reportaje de El Mundo que "se están haciendo experimentos en muchos países para luchar contra el granizo, aumentar la lluvia y acabar con la niebla, pero nosotros no tenemos la tecnología para manipular el clima". En el mismo reportaje, Luis Enrique Martín Otero, Coronel de Sanidad explica que "la manipulación climática se lleva haciendo desde la Guerra de Vietnam (...) pero que ahora aviones militares estén bombardeando con productos químicos... lo desconozco y la verdad es que me extraña".

Por otro lado, científicos como el geólogo José Miguel González creen que los cielos han cambiado, y el motivo son las estelas químicas: "Sólo hay que comparar los cielos de hace 20 años y los de ahora. Dicen que es por el cambio climático, pero no es así. En un suelo ecológico es imposible encontrar sustancias como el aluminio (...) y menos en trozos grandes. Hay que extraerlo de un mineral".

Muchos agricultores afirman que los niveles de aluminio y hierro son alarmantes, que el suelo cada vez está más contaminado. En algunas zonas de España se han disparado los problemas respiratorios y el autismo, y lo atribuyen a la gran cantidad de estelas. Hay diferentes asociaciones, como Cielos Limpios o Stop Fumigaciones, que luchan contra la fumigación de estos tóxicos. ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Cómo puede llegar a afectarnos?