La Carta De Un Enfermera Que Cuenta Cómo Un Trabajo Como El Suyo Puede Destrozarte Entero

Están ahí, sonrientes, profesionales, encargándose de nosotros o de los nuestros en los momentos más delicados y dolorosos. Y lo hacen por vocación, por ayudar, porque dedicarse a la enfermería es apasionante y gratificante, pero también puede llegar a ser tremendamente agotador. Lo saben los que lo ejercen, sus amigos, sus parejas, su familia... y ahora también mucha más gente, gracias a los testimonios de algunas enfermeras que se han hecho virales. Horarios cambiantes, tensiones diarias, casos difíciles o intensos por su gravedad, pacientes no siempre amables y a todo eso a veces se añade un contrato precario.

La carta

Hace unos días, una estudiante de enfermería irlandesa publicaba en Facebook su desesperación y conseguía más de 7.000 likes de personas de todo el mundo mostrando su apoyo. Había llegado a casa llorando desesperada después de un día infernal y su manera de explotar fue contándolo en las redes sociales.

Madre soltera, con un sueldo 'ajustado', por decirlo de alguna manera, y un trabajo que la estaba sobrepasando, ya no podía más. El mensaje es claro y directo: "Las palabras no pueden describir lo miserable que he sido hoy y en tantas otras ocasiones en el pasadoSi cualquiera me pidiera consejo sobre si estudiar enfermería, le diría que no lo hiciera".

¿Por qué? Días de levantarse enferma y pensar que no existe la opción de no ir a trabajar. Llegar al hospital y descubrir que tiene que ocuparse de demasiados pacientes, algunos con enfermedades mentales graves, porque su compañera sí que se ha puesto enferma. La situación la supera. Todavía es estudiante, no se ve capaz de asumir tanta responsabilidad. Con el sueldo que gana a duras penas puede mantener a su hija, pagar el coche, la comida...Y para colmo, a las enfermeras ni siquiera se les permite quejarse, no pueden hacer huelga porque la vida de la gente depende de ellas.

El vídeo

Caroline Estremo, otra enfermera pero de Toulouse, también conseguía que su queja fuera viral. Su vídeo fue visto más de 16.000 veces en menos de 24h. Pero a diferencia de la enfermera irlandesa, su crítica estaba más llena de humor y acababa con un lado positivo. Sí, puede ser un trabajo de mierda muchas veces, porque cobran poco, la gente les habla mal y los horarios son agotadores pero al final, una sonrisa, unas palabras de agradecimiento lo cambian todo. Entonces te das cuenta de que te dedicas a eso para ayudar a las personas, para hacerlas sonreír en los momentos más difíciles, para luchar por la gente y eso vale la pena.