Carrefour eliminará 2.400 empleos para invertir en comercio electrónico

La batalla de los grandes supermercados mundiales por dominar el comercio electrónico avanza inexorablemente, aunque dejando tras de sí un reguero de víctimas: los trabajadores. Si el pasado lunes os contábamos que Amazon había abierto el primer supermercado sin cajas del mundo, suprimiendo de la ecuación el trabajo de los cajeros, ayer Carrefour hizo público un "plan de transformación" que pasa por eliminar hasta 2.400 empleos en Francia y por reducir hasta 100.000 metros cuadrados la superficie de sus hipermercados en el país. Su objetivo, dicen, es ahorrar costes suficientes para poder invertir hasta 2.800 millones de euros en el comercio digital, una cifra diez veces superior a la actual.

Pero, aunque todo este recorte de personal anunciado afecta únicamente a sus tiendas en Francia, el presidente de la compañía, Alexandre Bompard, ha indicado que las medidas específicas en el resto de países se precisarán en las próximas semanas, por lo que habrá muchos más despidos y medidas de ahorro en todo el mundo. El propósito, ha explicado el directivo, es volver a "hacer de Carrefour el líder mundial de la transformación alimentaria" y del comercio electrónico, ya que recientemente negocios electrónicos como la propia Amazon le han superado en liderazgo mundial. Con esta estrategia, explican, planean facturar alrededor de 5.000 millones de euros anuales para 2022.

Esta "racionalización" de trabajadores que plantean, como lo llaman en la nueva hoja de ruta de la compañía, ha encendido las alarmas en el país vecino. Los sindicatos franceses se han movilizado rápidamente como respuesta al anuncio de la supercadena y el izquierdista Force Ouvrière, de Fuerza Obrera, ha convocado una huelga para el 8 de febrero. Así mismo, desde Bruselas, el ministro de Economía Bruno Le Maire dijo que "el Gobierno permanecerá muy vigilante respecto al apoyo para cada miembro del personal en el plan anunciado por Carrefour", según informan desde la AFP. Lo que está claro es que algunos oficios, tal y como los conocemos, tienen los días contados en la era digital.