En Los Campos De Refugiados Internet Es Una Necesidad Tan Básica Como El Agua

En Grecia hay más de 54.000 refugiados que están indefinidamente 'atrapados' desde que Europa cerró fronteras en febrero. Cuando no sabes si te van a conceder el permiso de residencia ni si mañana tendrás un techo bajo el que dormir, te preocupas de lo básico: comida, agua e... internet. Para ellos, poder conectarse a la red se ha convertido en una necesidad básica (reconocida por la ONU como derecho fundamental), y por eso ONGs como Disaster Tech Lab o Net Hope trabajan para asegurar la conexión en los campos. Pero ¿por qué es tan importante la tecnología cuando no sabes como ni cuando podrás recuperar tu vida 'normal'?

Familias divididas

Cuando se han publicado imágenes de refugiados con sus teléfonos, muchos no se han podido aguantar comentarios obtusos como: "tan pobres no serán si llevan un móvil en la mano", pero si entendieran hasta qué punto su existencia depende de la red, no se atreverían a decir barbaridades. Para empezar, tener internet les permite comunicarse con los familiares que se han quedado en el país de origen o han conseguido llegar a algún otro destino. "Mi madre, que se ha quedado en casa, no duerme de lo nerviosa que está. Así que intento escribirle todos los días y de mandarle alguna foto", le dijo al medio Rue89 un joven en un campo de refugiados griego que lleva meses pidiendo asilo.

Pedir asilo por Skype

El acceso a la red es también necesario para realizar trámites administrativos: la petición de un permiso temporal de residencia en la oficina griega de derecho al asilo solamente se puede hacer por Skype a no ser que puedas ir a Atenas. Es importante además a nivel periodístico y político poder transmitir en tiempo real la mayor cantidad de información posible sobre lo que está pasando en estos lugares. Por esa y otras razones, la ONU adoptó en junio una resolución reconociendo el acceso a Internet como un "derecho humano fundamental".

Y ahí es donde entran en juego ONGs como la irlandesa Disaster Tech Lab, que empezaron actuando en la isla griega de Lesbos y proponen soluciones de emergencia técnica en las zonas afectadas por catástrofes naturales o crisis humanitarias. La mayoría de sus 200 voluntarios son personas formadas para asistir con rapidez, como Miguel Charcos, un español que lleva tres meses afincado a las afueras del campo de Eleonas, al oeste de Atenas. Es ingeniero astrónomo y oceanógrafo, y cuenta que hay zonas alejadas de la ciudad sin antenas ni corriente donde tienen que optar por instalaciones temporales.

Financiación y obstáculos

Facebook, Microsoft o Google invierten en estas organizaciones (entre otras razones para probar sus productos e innovar en sus servicios además de aumentar su presencia en el mercado), pero recaudar fondos no es su único reto: la policía y el ejército griego ponen muchas trabas para el acceso a los campos.

Según cuenta Miguel a Rue89, no es cuestión de falta de voluntad política, porque el gobierno griego está haciendo lo posible para acoger a los refugiados dignamente pese a la crisis económica que todavía padece. Pero sí dice que "quizás si otros países de la Unión Europea dejasen de invertir tanto en poner fronteras podrían ofrecer una mejor vida a los refugiados". No estaría de más, ya que ellos no han elegido estar ahí.

vía Rue89