La campeona olímpica Simone Biles denuncia abusos sexuales del exmédico de la selección estadounidense

Simone Biles, la máxima estrella de la gimnasia mundial, denunció ayer a través de su cuenta de Twitter haber sufrido abusos sexuales por parte de Larry Nassar, quien fuera médico del equipo nacional de gimnasia estadounidense hasta 2015 y que, a día de hoy, cumple 60 años de condena por guardar en su ordenador hasta 37.000 imágenes de pornografía infantil. Con esta declaración, que llega en forma de carta y bajo el hashtag #Metoo, la cuatro veces campeona olímpica en Río 2016 se une a Gabby Douglas, Mckayla Maroney, Aly Raisman y otro centenar de gimnastas que ya acusaron a Nassar de haber actuado como un depredador sexual en el ejercicio de sus funciones.

"Yo también soy una de las muchas supervivientes que sufrieron abusos sexuales por Larry Nassar", explica la joven de 20 años en la carta, un documento lleno de valentía donde añade que "durante mucho tiempo me pregunté a mí misma: ¿fui demasiado ingenua? ¿fue mi culpa? Ahora sé las respuestas a estas preguntas. No. No, no fue mi culpa. No. No cargaré ni debería cargar la culpa que pertenece a Larry Nassar, la USAG y otros". De esta forma, la deportista estadounidense denuncia, al igual que muchas de las otras afectadas, la pasividad de la Federación de Gimnasia de Estados Unidos (USAG) frente a las quejas de las víctimas.

"Este comportamiento es completamente inaceptable, desagradable y abusivo, especialmente viniendo de alguien en quien me dijeron que confiara", añade Biles sobre Nassar. Un médico supuestamente de confianza que reconoció el pasado noviembre ante un tribunal haber aprovechado su situación durante 29 años para realizar procesos médicos ilegítimos donde penetraba con los dedos a las niñas que atendía. Nassar, de 51 años, ya se ha declarado culpable de siete casos de abusos sexuales, tres de ellos a menores de 13 años.

Simone Biles, la última víctima de una lista negra que parece no tener fin, se lamenta de tener que regresar continuamente al mismo centro de entrenamiento donde sufrió algo tan espantoso. No obstante, en su emotiva carta también se muestra fuerte y pide dos deseos. El primero, que se haga todo lo posible para que algo así no vuelva a suceder jamás. Lo segundo, que respeten su privacidad en adelante para que pueda continuar luchando contra el dolor. Si hace unos días recordábamos que el 2017 había sido el año en el que las mujeres dijeron ‘basta’, todo parece apuntar que en el 2018 las mujeres van a continuar hablando alto y claro contra el acoso y los abusos sexuales.