La campeona mundial de ajedrez renuncia a competir en Arabia Saudí por defender sus principios

Anna Muzychuk es, a sus 27 años, la doble campeona del mundo de ajedrez que este año va a renunciar a defender sus dos títulos por principios. La ucraniana anunció ayer en su perfil de Facebook que no asistiría al Mundial de partidas rápidas y relámpago de este año (entre el 26 y el 30 de diciembre) por celebrarse en Arabia Saudí, un país que considera a las mujeres ciudadanos de segunda. Una decisión que le hará perder sus títulos sin ni siquiera haberlos disputado y el dinero de los premios, en este caso, una cifra mucho más alta de lo habitual.

Anna Muzychuk, durante el torneo de 2016 en Irán

"En pocos días voy a perder dos títulos de Campeona del Mundo, uno por uno. Solo porque he decidido no ir a Araba Saudí. No jugar con las reglas de otro, no llevar abaya, no ser acompañada al salir y, en general, no sentirme una criatura de segunda", escribió Muzychuk en su perfil de Facebook, haciendo toda una declaración de principios aplaudida por parte de muchos sectores del deporte y la sociedad.

La organización del campeonato había permitido por primera vez a las mujeres participar sin hijab, el velo que cubre el pelo, y sin abaya, una túnica larga y negra que llevan muchas mujeres en los países árabes. Sin embargo, sí exigía normas de vestimenta a los participantes de ambos géneros: trajes azul marino o negro para ambos, con camisas blancas y de cuello abierto o con corbata para ellos, con blusas blancas de cuello alto para ellas. Algo que no ha supuesto ningún cambio o mejora para Muzychuk en cuanto a cómo trata Arabia Saudí a las mujeres no solo en el torneo, sino en general.

"Hace exactamente un año gané estos dos títulos y fui la persona más feliz del mundo del ajedrez, pero esta vez me siento realmente mal", escribía la campeona en relación a su participación en el torneo que se celebró en Irán en 2016, al cual ya renunció a jugar su hermana, la ajedrecista Mariya Muzychuk, que tampoco participará este año. "Estoy lista para levantarme por mis principios y saltarme el evento, donde en cinco días esperaba ganar más de lo que hago en una docena de eventos combinados. Todo eso es molesto, pero lo más molesto es que casi a nadie le importe", añadía Anna. 

Sin embargo, esta no es la única crítica que está recibiendo el torneo saudí estos días, ya que la dirección ha decidido negar el visado a los participantes de países con los que no mantiene relaciones diplomáticas, como Israel. Una decisión que la Feredación Internacional ha desaprobado, a pesar de que más de una docena de ajedrecistas no podrán participar en el evento. Puede que Anna esté a un paso de perder sus títulos, pero con su ejemplo (y su denuncia) ha hecho avanzar a todo el mundo del deporte un poquito más.